Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
No vivo si no tengo al sol dorado
dorándome la piel caliente y vivo,
vibrante, verbo ardiente y sustantivo,
veraz como un suspiro enamorado.
No crezco si no obtengo su legado
amable como un verso persuasivo,
divino, humanizado y decisivo,
matándome el ardor por él creado.
Me curo con la sed que a más invoca
pues de ella bebo el agua persistente
que llega de su fuego hasta mi boca.
No vivo si no obtengo claramente
su rayo que solar a veces toca
la carne enajenada de mi frente.
dorándome la piel caliente y vivo,
vibrante, verbo ardiente y sustantivo,
veraz como un suspiro enamorado.
No crezco si no obtengo su legado
amable como un verso persuasivo,
divino, humanizado y decisivo,
matándome el ardor por él creado.
Me curo con la sed que a más invoca
pues de ella bebo el agua persistente
que llega de su fuego hasta mi boca.
No vivo si no obtengo claramente
su rayo que solar a veces toca
la carne enajenada de mi frente.