Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me diste de beber, querido mío,
el verbo de tu voz resplandeciente,
el verso de tu boca sonriente
mecido por las brisas del estío.
Curaste mi razón borrando hastío
con esa fuerza tuya sorprendente
nacida de esa forma contundente
que tienes de quitar con cielo el frío.
Me salvas de quedar al descubierto
y con el corazón latiendo afuera
a expensas de morirme a pecho abierto.
Curaste mi esternón con agua vera
por dar su sensación de vida a un muerto
y muerto solo el agua me libera.
24/09/2019
el verbo de tu voz resplandeciente,
el verso de tu boca sonriente
mecido por las brisas del estío.
Curaste mi razón borrando hastío
con esa fuerza tuya sorprendente
nacida de esa forma contundente
que tienes de quitar con cielo el frío.
Me salvas de quedar al descubierto
y con el corazón latiendo afuera
a expensas de morirme a pecho abierto.
Curaste mi esternón con agua vera
por dar su sensación de vida a un muerto
y muerto solo el agua me libera.
24/09/2019