Perfectos cuartetos, los dos primeros, en endecasílabos melódicos, y los siguientes, en endecasílabos heroicos.
Sin fallo en métrica ni en rima. Te felicito, continente sin tacha en esos cuartetos.
El contenido tiene sustancia, y me apunto a tu proclama. Cuando, como la canción de León Gieco dice, un traidor puede más que unos cuantos, que estos cuantos no lo olviden facílmente. Y siguiendo ese espíritu, cuando los traidores, torturan , masacran, envilecen, y derraman la sangre de lo más granado del pueblo, no es hora de seguir las palabras de Isaías, pues agachar la cabeza, mostrar el cuello como corderos, envilecer con actitudes sumisas la memoria de los mártires, es un CRIMEN, el crimen de permitir que la dignidad del ser humano, sean pisoteada, envilecida, anulada, y el crimen de permitir que los verdugos carentes de dignidad humana, de intelecto, de emotividad, de todo aquello que hace al ser humano..humano, campen sus anchas, festejando sus crímenes, riéndose de las familias de los asesinados, y meándose en la memoria de éstos.
Cuando eso ocurre, es el momento de hacer espadas de los arados, lanzas de los cayados, y alzarse en armas para redimir tan monstruosa afrenta a todo lo humano, bello y hermoso que habita en el ser humano, lanzar a esos asesinos al bárbaro abismo del que proceden, y dignificar con valentía, honor, y amor, la esencia de quienes por luchar por la libertad, sufrieron tan horrible destino.
Mis estrellas, querido amigo, que sus luces cieguen por siempre a los viles criminales, y que abran senderos de eterna gloria para los mártires del pueblo. Y, si la maquinilla me permite, mil reputaciones, en recuerdo de los masacrados, y en su honor.
Un enorme abrazo.