salgomanzano
Poeta veterano en el portal
La felicidad viene a rachas.Va y viene.No existe.En la otra orilla tal vez.con su mirada sin cortinas,sin eclipse,nunca tapada por el toldo
de los párpados, por la sombra de las pestañas.No es un sayón abriendo con su lanza el costado,no es un oficial eclesiástico de la Inquisición.Tantas sombras,tantas telarañas,tantos fantasmas dentro.No.Rompe los goznes de las puertas,ahuyenta a las ratas, apaga la polilla humana de la madera,la que no tapa con ladrillos el cuarto de la lujuria y el sexo.No. La felicidad,de existir, no es fea,es doncella vstida de blanco con ramas de laurel,no tiene manos de carbón llenando de humo negro el aire, no apaga las luciérnagas ni los faros ni los astros.Sólo luz,sin presas y sin frenos,tiene llave pero no piqueta ni hacha
Y me voy -acostarme y levantarme con la cama vacía sin ella, con el silencio de la casa- sin dar cosecha, sin encender la lámpara,sin cultivar el huerto,sin el beso de la siembra,de la luz,sin haber visto el Amor -versos amargos haciendo caminos-.
Mi boca seca sin entrar el aire,ya no hay caminos para el sueño,aquí hambriento y ciego -gritos de medigos- perdido entre la maleza.No veo la luz.No la veo,me largo a correr con los muertos.
de los párpados, por la sombra de las pestañas.No es un sayón abriendo con su lanza el costado,no es un oficial eclesiástico de la Inquisición.Tantas sombras,tantas telarañas,tantos fantasmas dentro.No.Rompe los goznes de las puertas,ahuyenta a las ratas, apaga la polilla humana de la madera,la que no tapa con ladrillos el cuarto de la lujuria y el sexo.No. La felicidad,de existir, no es fea,es doncella vstida de blanco con ramas de laurel,no tiene manos de carbón llenando de humo negro el aire, no apaga las luciérnagas ni los faros ni los astros.Sólo luz,sin presas y sin frenos,tiene llave pero no piqueta ni hacha
Y me voy -acostarme y levantarme con la cama vacía sin ella, con el silencio de la casa- sin dar cosecha, sin encender la lámpara,sin cultivar el huerto,sin el beso de la siembra,de la luz,sin haber visto el Amor -versos amargos haciendo caminos-.
Mi boca seca sin entrar el aire,ya no hay caminos para el sueño,aquí hambriento y ciego -gritos de medigos- perdido entre la maleza.No veo la luz.No la veo,me largo a correr con los muertos.