• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Melancólicos 46 : Añoranza

José Valverde Yuste

Poeta que considera el portal su segunda casa

Añoro tus risas, tus abrazos y tu serenidad,
cual brisa suave acariciando mi alma en soledad.
Eres mi sol en el cielo de mis días turbios,
la estrella que guía mis pasos en la oscuridad.

En cada suspiro, en cada latido de mi corazón,
resuena tu nombre como eco en la montaña,
recordando que fuiste mi razón de amar,
mi refugio en la tormenta, mi eterna esperanza.

Que vuelva a brillar tu luz sobre mi sendero,
que regreses cual aurora a iluminar mi cielo,
pues sin ti, mi vida es un mar sin rumbo ni vela,
un jardín marchito que anhela florecer de nuevo.

Regresa a mí, oh fuente de mi felicidad perdida,
como el sol que retorna tras la noche más fría,
y juntos, enlazados por un destino compartido,
brillemos con fuerza en esta danza de la vida.
 
Última edición:

Añoro tus risas, tus abrazos y tu serenidad,
cual brisa suave acariciando mi alma en soledad.
Eres mi sol en el cielo de mis días turbios,
la estrella que guía mis pasos en la oscuridad.

En cada suspiro, en cada latido de mi corazón,
resuena tu nombre como eco en la montaña,
recordando que fuiste mi razón de amar,
mi refugio en la tormenta, mi eterna esperanza.

Que vuelva a brillar tu luz sobre mi sendero,
que regreses cual aurora a iluminar mi cielo,
pues sin ti, mi vida es un mar sin rumbo ni vela,
un jardín marchito que anhela florecer de nuevo.

Regresa a mí, oh fuente de mi felicidad perdida,
como el sol que retorna tras la noche más fría,
y juntos, enlazados por un destino compartido,
brillemos con fuerza en esta danza de la vida.
Qué bien pintas el desamor, bueno y el resto también.

Siempre es un placer.
 

Añoro tus risas, tus abrazos y tu serenidad,
cual brisa suave acariciando mi alma en soledad.
Eres mi sol en el cielo de mis días turbios,
la estrella que guía mis pasos en la oscuridad.

En cada suspiro, en cada latido de mi corazón,
resuena tu nombre como eco en la montaña,
recordando que fuiste mi razón de amar,
mi refugio en la tormenta, mi eterna esperanza.

Que vuelva a brillar tu luz sobre mi sendero,
que regreses cual aurora a iluminar mi cielo,
pues sin ti, mi vida es un mar sin rumbo ni vela,
un jardín marchito que anhela florecer de nuevo.

Regresa a mí, oh fuente de mi felicidad perdida,
como el sol que retorna tras la noche más fría,
y juntos, enlazados por un destino compartido,
brillemos con fuerza en esta danza de la vida.
Añoranza en silencio.


Un abrazo fuerte.
 

Añoro tus risas, tus abrazos y tu serenidad,
cual brisa suave acariciando mi alma en soledad.
Eres mi sol en el cielo de mis días turbios,
la estrella que guía mis pasos en la oscuridad.

En cada suspiro, en cada latido de mi corazón,
resuena tu nombre como eco en la montaña,
recordando que fuiste mi razón de amar,
mi refugio en la tormenta, mi eterna esperanza.

Que vuelva a brillar tu luz sobre mi sendero,
que regreses cual aurora a iluminar mi cielo,
pues sin ti, mi vida es un mar sin rumbo ni vela,
un jardín marchito que anhela florecer de nuevo.

Regresa a mí, oh fuente de mi felicidad perdida,
como el sol que retorna tras la noche más fría,
y juntos, enlazados por un destino compartido,
brillemos con fuerza en esta danza de la vida.
Bello, bello poema! Es expresión vívida de una gran nostalgia que emociona y llega al alma...
Muchas gracias por compartirlo, José! Saludos...
 

Añoro tus risas, tus abrazos y tu serenidad,
cual brisa suave acariciando mi alma en soledad.
Eres mi sol en el cielo de mis días turbios,
la estrella que guía mis pasos en la oscuridad.

En cada suspiro, en cada latido de mi corazón,
resuena tu nombre como eco en la montaña,
recordando que fuiste mi razón de amar,
mi refugio en la tormenta, mi eterna esperanza.

Que vuelva a brillar tu luz sobre mi sendero,
que regreses cual aurora a iluminar mi cielo,
pues sin ti, mi vida es un mar sin rumbo ni vela,
un jardín marchito que anhela florecer de nuevo.

Regresa a mí, oh fuente de mi felicidad perdida,
como el sol que retorna tras la noche más fría,
y juntos, enlazados por un destino compartido,
brillemos con fuerza en esta danza de la vida.

Que triste debe de ser cuando se nos extingue la luz interior, que la tuya siga brillando por muchos años más
Grato pasar siempre por bellas letras y dejar mi humilde huella, saludos cordiales hasta tu querida Málaga.
Alfredo
 
Ayuda Usuarios

You haven't joined any salas.

You haven't joined any salas.
Atrás
Arriba