miguegarza
Poeta que considera el portal su segunda casa
Entre gotas de lluvia y de tristeza
despliega el bandoneón su melodía
un tango lento en la ciudad vacía
donde el amor termina o donde empieza.
Una nota de olvido que regresa
en brazos de un azul melancolía,
un baile dulce en la ciudad sombría
que desnuda al deseo en su tibieza.
Dos cuerpos en su aliento solidarios
recorriendo la dicha en sus orillas
al roce de una niebla enamorada.
Tal vez somos tú y yo, dos solitarios,
haciendo retornar las manecillas
el tiempo de un abrazo y luego... nada.
La música en cascada
al fondo de un silencio se disuelve
en tanto en su recuerdo nos envuelve.
despliega el bandoneón su melodía
un tango lento en la ciudad vacía
donde el amor termina o donde empieza.
Una nota de olvido que regresa
en brazos de un azul melancolía,
un baile dulce en la ciudad sombría
que desnuda al deseo en su tibieza.
Dos cuerpos en su aliento solidarios
recorriendo la dicha en sus orillas
al roce de una niebla enamorada.
Tal vez somos tú y yo, dos solitarios,
haciendo retornar las manecillas
el tiempo de un abrazo y luego... nada.
La música en cascada
al fondo de un silencio se disuelve
en tanto en su recuerdo nos envuelve.