Tengo mi propio cuento con eso de la meretriz o prostituta pero no me iré por las ramas, en primer lugar tu Soneto ¿Es así?
En tu estilo Clásico solo puedo admirar y sentir, mientras te leo que todo está bien, que la cadencia es melodía; que recorrer tus líneas es gratísimo y que llegas a final del mismo modo. Para mi gusto, excelente.
Has puesto el alma al plasmar este poema, se llame cómo se llame, pero has impregnado un sentimiento de pena, no diré lástima, ningún ser humano sano lo merece pero sí la comprensión y forma de ayudar, de estas mujeres hay tantas en el mundo y tampoco son malas, son hechas nuestra semejanza y nadie sabe qué cosa gatilló para que tomaran ese rumbo.
Tengo el honor de haber compartido con algunas de ellas cuando he podido y sus historias, que viéndolas a los ojos, decían que no mentían, aprendí a amarlas y a respetarlas, amiga. Son mujeres con destino marcado, que a algunas les guste ¿Y qué? Es su vida pero hay otras que no quisieran estar allí pero que el dinero fácil, ganado en pocas horas es también adictivo, comprensible por demás. Cuando hablan de las meretricez me acuerdo de una en especial, me ofreció un cigarrilo para charlar tranquilas y lo acepté, lo encendió y se deshizo en lágrimas no importando que su maquilaje se corriera y que pronto debería trabajar. Tengo la dicha que me ha dado la vida comprender muchas cosas porque no me las han contado ni las he leído, las he vivido. De algo que me sirvan los años ¿verdad?
Honor grande para mí leerte aquí, Elba y piensa siempre que es nuestro género y debemos estar con él en las buenas y en las malas. Tú estas en bien. Te bendiga la vida por ello. Un abrazo inmenso para ti y para tu sensibilidad de mujer poeta. Feliz fin de semana, amiga. Un beso.