errante xilos
Poeta recién llegado
Humanos sentados en la taza del verbo...
Hombres salpicados en la ventana
del fin del mundo...
Niños colgados del ombligo fortuito,
del rapto fundamental,
entre la vida y el miedo...
Mujeres viciosas filmando la nada
con intenciones non sanctas,
Viejos anudando el minuto
para que no se vaya tan lejos,
sujetando los segundos a la vitrina del final...
Madres reviviendo el momento de parir,
cada segundo...
Al despedir a un hijo...
Padres muriendo de pie
al oír el llanto de hambre
de sus seres queridos...
El sol quemando más de la cuenta,
la luna callando,
la muerte respirando la culpa,
el vientre de la tierra lleno de dudas...
Nadie está parado en el paraíso,
todos están sentados mirando el fuego que se apaga...
Todos saben que el mañana no es de color...
Nadie está preparado para dormir en el perdón...
Una flor brilla a través de una lágrima...
Un corazón late sin dejar de sangrar...
Hombres salpicados en la ventana
del fin del mundo...
Niños colgados del ombligo fortuito,
del rapto fundamental,
entre la vida y el miedo...
Mujeres viciosas filmando la nada
con intenciones non sanctas,
Viejos anudando el minuto
para que no se vaya tan lejos,
sujetando los segundos a la vitrina del final...
Madres reviviendo el momento de parir,
cada segundo...
Al despedir a un hijo...
Padres muriendo de pie
al oír el llanto de hambre
de sus seres queridos...
El sol quemando más de la cuenta,
la luna callando,
la muerte respirando la culpa,
el vientre de la tierra lleno de dudas...
Nadie está parado en el paraíso,
todos están sentados mirando el fuego que se apaga...
Todos saben que el mañana no es de color...
Nadie está preparado para dormir en el perdón...
Una flor brilla a través de una lágrima...
Un corazón late sin dejar de sangrar...