L
Linda Flor Azucena
Invitado
La cargaba sobre su espalda cuando caía, pero hay caídas tan largas, en la cercanía, o en la distancia, la cargaba, sintiéndola tan pequeña, ella dibujaba un mapa de amor en su espalda blanca, sentía su respiración, en todo momento era noche para ella, el tiempo no dejaba huellas de pasado, el verano dejaba un calor estancado con un simple contacto, en los largos y tensos silencios, ella nunca pudo expresarse bien, por ello las veladas de los inviernos dejaban tanto dolor, tanta insatisfacción, la gritería de la tristeza, dando vueltas por todos lados, como una chiquilla encaprichada por ganar, volverse la amiga de todos los días, las hojas otoñales se deslizan, por sus risas a plena caída de la tarde, su ritmo cardíaco, la presión sanguínea, subían la tención de los dos, él, la toma por las ganas le cuenta cuentos, de caballeros, de amores, de guerreros, historias sin fin, olfatea sus mejías encendidas, abre sus labios ella sabe que todo a llegado a su fin.