Vital
Poeta veterano en el portal
Mi abuelo Vidal era pastor
Mi abuelo tenía sombrero negro con alas de terciopelo, según él, era mágico, por eso yo siempre intentaba quitárselo, para descubrir el misterioso secreto, donde decía, guardar el mundo entero
De todo sacaba de aquel extraordinario sombrero. Desde un pañuelo, hasta un plátano y un buen día sacó una pareja de tórtolas, que en el transcurso del viaje la posada le pagaron a un inesperado precio
Mi abuelo era pastor de ovejas, y aún lo sigue siendo de mansos corderos, pero ahora en prados del alto cielo.
Aunque tenía las manos muy recias, siempre me acariciaba como muy tierno, además sus manos olían a rico queso.
Para mí era un gigante, por eso me llamaba chiribitas que es una margarita de los prados muy bajita, jajaja. Y aunque yo he crecido bastante, ahora le veo más alto que nunca
Era tan tierno como el queso que hacía con el reciente ordeño. Y lo sigue siendo, porque ahora yo voy bajo su sombrero, además muy orgulloso, pues a su mismo nombre respondo
Dicen que me parezco mucho a él en cariñoso y tierno, por algo en su honor con su mismo nombre me bautizaron, y cada vez que me nombran pienso en mi abuelo
Jamás conoció el progreso. Porque para él su camino se hacía paso a paso. Pues iba andando con su zurrón desde muy temprano recorriendo praderas y bosques eligiendo el pasto más tierno para su rebaño
Yo era muy pequeño cuando un día le llamaron desde el cielo para su nuevo trabajo y tan solo me dejó el sombrero de alas de terciopelo negro, que cuando le presiento, cerrando los ojos, me lo pongo y dándole la mano me enseña prados nuevos donde las ovejas son estrellas y los corderos luminosos luceros, que con sus bellos destellos cada noche me anuncian donde está trabajando ahora en fértiles prados del Universo
¡Mi amado abuelo
!