Azulzurita
Volar soñando..Crear amando
Salgo a la calle, y los colores, formas, ruidos, movimientos, hacen explosión repentinamente en mis sentidos, en un parpadeo, siento la intensidad de estímulos en las entrañas, cuando empiezo a caminar.
Mis pasos se aceleran y me llevan a la peatonal de mi ciudad, donde los sonidos se armonizan, con la antigua estructura de sus edificios, y el canto melancólico de guitarras que apaciguan a los peatones, que suelen detenerse a disfrutar de la melodía.
Locales, librerías en las que me gustaría detenerme, pero continúo, hasta llegar al monumento, donde me detengo a observar la figura que tiene en sus manos una cadena rota observo la fuente central donde la llama siempre flamea, brindando calidez y un toque especial a aquél lugar, me quedo un instante respiro una bocanada de aire, mientras el sol de la mañana entibia mi rostro húmedo,una última vez observo el verde que se despliega a lo lejos y regreso. Me topo con puestos de diario de hombres de amplia sonrisa y mirada triste, cafeterías, con solitarias y coquetas señoras hablando por celular.
Regreso por las mismas veredas donde las raíces de los árboles las han levantado y donde las pequeñas amarillas hojas secas han quedado...
Regreso y escribo este relato.
Mis pasos se aceleran y me llevan a la peatonal de mi ciudad, donde los sonidos se armonizan, con la antigua estructura de sus edificios, y el canto melancólico de guitarras que apaciguan a los peatones, que suelen detenerse a disfrutar de la melodía.
Locales, librerías en las que me gustaría detenerme, pero continúo, hasta llegar al monumento, donde me detengo a observar la figura que tiene en sus manos una cadena rota observo la fuente central donde la llama siempre flamea, brindando calidez y un toque especial a aquél lugar, me quedo un instante respiro una bocanada de aire, mientras el sol de la mañana entibia mi rostro húmedo,una última vez observo el verde que se despliega a lo lejos y regreso. Me topo con puestos de diario de hombres de amplia sonrisa y mirada triste, cafeterías, con solitarias y coquetas señoras hablando por celular.
Regreso por las mismas veredas donde las raíces de los árboles las han levantado y donde las pequeñas amarillas hojas secas han quedado...
Regreso y escribo este relato.
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