Karosea
Poeta asiduo al portal
Mi mar que se arroja en la orilla gestando rimas
su voz áspera y ruidosa se impone desde el este,
cuando el oleaje brama y allá el cielo estremece.
Gigante celestial en curso de simbiosis terrenal,
obséquiame ese dúctil sabor que embebe dicha
arrúllame en mis sueños por soñar y en aquellos
que por soñados vivan, en el recinto de mi desear.
Mi mar, dilecto mar, absoluto colosal inabarcable
donde los adultos juegan como libres golondrinas
y los pequeños se asemejan a gigantes de corales,
danzando plenos de dicha propagada por los aires.
Mi mar, adonis mar, diseñador de días fascinantes
cautivante en su esencia como apetecida golosina.
Inquieto y bravío, con su abrazo osado y palpitante.
su voz áspera y ruidosa se impone desde el este,
cuando el oleaje brama y allá el cielo estremece.
Gigante celestial en curso de simbiosis terrenal,
obséquiame ese dúctil sabor que embebe dicha
arrúllame en mis sueños por soñar y en aquellos
que por soñados vivan, en el recinto de mi desear.
Mi mar, dilecto mar, absoluto colosal inabarcable
donde los adultos juegan como libres golondrinas
y los pequeños se asemejan a gigantes de corales,
danzando plenos de dicha propagada por los aires.
Mi mar, adonis mar, diseñador de días fascinantes
cautivante en su esencia como apetecida golosina.
Inquieto y bravío, con su abrazo osado y palpitante.