ALMA GRANDE
Poeta que considera el portal su segunda casa
Contemplando el cielo,
mirando las estrellas
tan cercas y lejanas,
evocando tu presencia,
te sentí una de ellas.
Entonces, me pregunté:
¿Qué será el tiempo?
y concluí:
para la humanidad
un espacio de vida,
para la divinidad
no solo será vida,
también es eternidad.
Y pensando en ti,
también concluí:
No solo eres, ni serás
un espacio de vida
como a la humanidad,
si no mi eterna
y gran felicidad.
Una gran felicidad,
que beso a beso
minuto a minuto,
se agranda y eterniza
y se materializa
en nuestro amor.
Así, ensimismado
en este pensamiento,
ya no quise saber
nada de la distancia
y su cruel tormento
y asfixiante lejanía,
ya que en mi corazón
y en nuestro tiempo
siempre te haré mía.
mirando las estrellas
tan cercas y lejanas,
evocando tu presencia,
te sentí una de ellas.
Entonces, me pregunté:
¿Qué será el tiempo?
y concluí:
para la humanidad
un espacio de vida,
para la divinidad
no solo será vida,
también es eternidad.
Y pensando en ti,
también concluí:
No solo eres, ni serás
un espacio de vida
como a la humanidad,
si no mi eterna
y gran felicidad.
Una gran felicidad,
que beso a beso
minuto a minuto,
se agranda y eterniza
y se materializa
en nuestro amor.
Así, ensimismado
en este pensamiento,
ya no quise saber
nada de la distancia
y su cruel tormento
y asfixiante lejanía,
ya que en mi corazón
y en nuestro tiempo
siempre te haré mía.
Última edición:
::?