Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mis ojos no te han visto,
ni la lengua de mis manos
te han probado.
No han escrito más en días
las palabras que arreglan el amor.
Y es que han sido las lejanías de la vida
que se numeran en el calendario de poemas
que no te he dedicado.
Se han acumulado tantos sentimientos en la soledad
de mi diario
sobre la cálida cama
que fue testigo de mi llorar.
Te espero en las carta que no llegan nunca
y en todas las oportunidades del amarillo sol
que se se oculta en las montañas de picos blancos
de mi país solitario.
Creo que mi diario se ha llenado una vez más
de tanto extrañarte,
y de un llegar soñado
que próximo
se divisa cierto.
Mi mano te escribe esta ocurrencia,
poema que te llama desde la palma
o aun mis sueños
que son como tus sueños.
ni la lengua de mis manos
te han probado.
No han escrito más en días
las palabras que arreglan el amor.
Y es que han sido las lejanías de la vida
que se numeran en el calendario de poemas
que no te he dedicado.
Se han acumulado tantos sentimientos en la soledad
de mi diario
sobre la cálida cama
que fue testigo de mi llorar.
Te espero en las carta que no llegan nunca
y en todas las oportunidades del amarillo sol
que se se oculta en las montañas de picos blancos
de mi país solitario.
Creo que mi diario se ha llenado una vez más
de tanto extrañarte,
y de un llegar soñado
que próximo
se divisa cierto.
Mi mano te escribe esta ocurrencia,
poema que te llama desde la palma
o aun mis sueños
que son como tus sueños.