Noctua
Poeta adicto al portal
Miseria de lágrimas estancadas
Cuencas de los ojos cubiertas
de sal abacorada por doquier,
penumbra eterna divaga en infinidades
de un perspicaz padecimiento,
internadas en oscuras cavernas
de dolor y sufrimiento,
hilvanadas en tristeza
y profundo desasosiego.
Parsimoniosa sensación
de insignificante miseración,
poquedad del alma
bañada de perversidad,
miscelánea de sentires
proclamado mirza,
invadido de livor
en liturgia profanada.
Górgoro de placer
invadido de oscuridad,
de hábitats lenticos
en los aposentos del instinto animal.
Andamio inestable
avieso e intolerable,
suspiros que expiran
y que se lleva la brisa...
Gota a gota
resbalan por las mejillas,
en aquel eterno picaporte
del inútil sentir humano.
Cuencas de los ojos cubiertas
de sal abacorada por doquier,
penumbra eterna divaga en infinidades
de un perspicaz padecimiento,
internadas en oscuras cavernas
de dolor y sufrimiento,
hilvanadas en tristeza
y profundo desasosiego.
Parsimoniosa sensación
de insignificante miseración,
poquedad del alma
bañada de perversidad,
miscelánea de sentires
proclamado mirza,
invadido de livor
en liturgia profanada.
Górgoro de placer
invadido de oscuridad,
de hábitats lenticos
en los aposentos del instinto animal.
Andamio inestable
avieso e intolerable,
suspiros que expiran
y que se lleva la brisa...
Gota a gota
resbalan por las mejillas,
en aquel eterno picaporte
del inútil sentir humano.