lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Entre juncos y amapolas,
en los campos y en sus sendas,
flotan plumas en el aire
suspendidas en su esencia.
Se oyen trinos de avecillas,
ranas croando en la alberca,
algarabía de niños
y otras voces de la tierra;
y mi alma canta alegre
de embeleso y de sorpresa,
una pena gime dentro
y se calma cuando observa
las nubes blancas y grises
que en el cielo trazan muescas.
Mas si elevo la mirada
de noche, cuando hay estrellas,
veo todo un firmamento
que me mira y parpadea.
¡Qué misterio tan oculto
nos habla, sin que se entienda!
Quiero descubrirlo pronto,
antes del día en que muera.
Lomafresquita