Se siente nostalgia cuando se ha vivido un poco, del lugar en que se ha nacido o se ha criado casi desde los primeros días de vida. El lugar es muy bonito, típico de esos lugares europeos con los que uno apenas sueña desde este otro lado del mundo. Debes volver a ese lugar y no quedarte en esa nostalgia porque es donde la tierra hizo crecer la raíz y es lo básico para haber transitado con tus pies hasta el lugar donde estás hoy. Yo nací en una bahía a los tres días de vida, a esa edad me llevaron y últimamente, cada vez que puedo la visito, mi casa, la Iglesia donde iba Misa los domingos con mis padres. De mi casa no queda nada solo los parrones pero yo siento que allí debo quedarme para siempre, es mi playa, mi campo de pinos y mis recuerdos más felices. Disculpa por hablar de mí pero se me hace imposible no hacerlo al leerte porque te comprendo. Debes volver alguna vez. Te abrazo, Lomafresquita. Que tengas buen domingo. Muchas gracias.