Morir...

Bethsabeth

Poeta recién llegado
No te vayas.

Quédate un minuto más conmigo, no me abandones ahora que tengo tanto que decir, hoy que amaneció el sol más radiante que nunca, ¡detente!... aún tengo los sueños que construimos juntos, -solo un día más por favor-.


¡Espera!.

Porqué ayer no supe reír; y hoy tengo ganas llorar. No me dejes cuándo quiero que te quedes, no te alejes en el momento en el que ya comprendo lo mucho que te necesito.-Mírame-. Y dime que has cambiado de parecer, que me amas tanto como yo, déjame escuchar una vez mas aquella canción. Aguarda…


Déjame tomar tu mano, como aquella vez, que en un grito desesperado te sentí en mí por primera ocasión. –Regresa-. No me dejes sola por favor, por amor, te lo pido….


-Mírame-. Que estoy muriendo, que mis manos tiemblan, que ya no puedo ver.


-Siénteme-. Que tengo mucho frió, no me lances al olvido ahora que solo quiero seguir recordando.


Perdona si alguna vez te di la espalda, no sabia que tú eras a quien más amaba, perdona las noches en que olvidé abrazarte, perdona, solo agráciame y no te vayas por amparo.


Tengo miedo, dolor, angustia, por que puedo sentir como te alejas, escucho tus pasos, constantes, y tu mano no está sobre mi pecho, por amor, no me abandones…


-Mira-. Escucha, ya la muerte pinto sobre mi frente el fin…

Y me pregunta… Y me pregunta…


-Escucha-. Como los días se van con el viento.


-Regresa-. No quiero morir, no quiero…


¡Vida! -no te alejes-.

¡Muerte! -no me toques-.

-Déjame, que ella regresará-.
 
No te vayas.

Quédate un minuto más conmigo, no me abandones ahora que tengo tanto que decir, hoy que amaneció el sol más radiante que nunca, ¡detente!... aún tengo los sueños que construimos juntos, -solo un día más por favor-.


¡Espera!.

Porqué ayer no supe reír; y hoy tengo ganas llorar. No me dejes cuándo quiero que te quedes, no te alejes en el momento en el que ya comprendo lo mucho que te necesito.-Mírame-. Y dime que has cambiado de parecer, que me amas tanto como yo, déjame escuchar una vez mas aquella canción. Aguarda…


Déjame tomar tu mano, como aquella vez, que en un grito desesperado te sentí en mí por primera ocasión. –Regresa-. No me dejes sola por favor, por amor, te lo pido….


-Mírame-. Que estoy muriendo, que mis manos tiemblan, que ya no puedo ver.


-Siénteme-. Que tengo mucho frió, no me lances al olvido ahora que solo quiero seguir recordando.


Perdona si alguna vez te di la espalda, no sabia que tú eras a quien más amaba, perdona las noches en que olvidé abrazarte, perdona, solo agráciame y no te vayas por amparo.


Tengo miedo, dolor, angustia, por que puedo sentir como te alejas, escucho tus pasos, constantes, y tu mano no está sobre mi pecho, por amor, no me abandones…


-Mira-. Escucha, ya la muerte pinto sobre mi frente el fin…

Y me pregunta… Y me pregunta…


-Escucha-. Como los días se van con el viento.


-Regresa-. No quiero morir, no quiero…


¡Vida! -no te alejes-.

¡Muerte! -no me toques-.

-Déjame, que ella regresará-.

Cuanta emoción en estos versos, un gusto leerte, saludos!
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba