Jorge Salvador
Poeta adicto al portal
Aunque responde al nombre de Bienvenida,
nunca al saber que llega celebro el hecho;
tiene un máster en cómo joder la vida,
yo otro en nunca tomarme su inquina a pecho.
No la cato ni en sueños por más que pida
(otros hay que no piden y sí, sospecho);
¿saben cómo recobro la fe perdida?
con YouPorn, la panceta y un bar por techo.
La conocí en un puesto de asar castañas
y la invité a un cartucho con dos cojones;
luego una sed terrible, catorce cañas
y los correspondientes dos revolcones;
pena que all irse el cura dejó migrañas,
cuernos, desidia, morros y pescozones...
nunca al saber que llega celebro el hecho;
tiene un máster en cómo joder la vida,
yo otro en nunca tomarme su inquina a pecho.
No la cato ni en sueños por más que pida
(otros hay que no piden y sí, sospecho);
¿saben cómo recobro la fe perdida?
con YouPorn, la panceta y un bar por techo.
La conocí en un puesto de asar castañas
y la invité a un cartucho con dos cojones;
luego una sed terrible, catorce cañas
y los correspondientes dos revolcones;
pena que all irse el cura dejó migrañas,
cuernos, desidia, morros y pescozones...
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