· Y creí que era fuerte, qué con todo podía, que no había tempestad ni tormenta que abatiera mi vida,…y como una cachetada de verdad llegó tú partida y aunque ya sé, la vida no es justa y quién soy yo para impartir justicia, solo un minuto, un segundo más de vida para decirte cuánto te quería…repito y revivo tus últimos momentos ahogándote en tus flemas, luchando cada respiro y pienso si hice todo lo que pude o quedé a medias… esa maldita sensación de ser insuficiente, de no haber dado todo …algo en mi se rompió y no sé va a reconstruir nunca…
Última edición: