Elisalle
Poetisa
NACE COMO EL DÍA EN TU VENTANA.
Es la puerta que abre sin llamar;
ventana que invita a conversar;
sinfonía de un piano que llega
de un lugar no habitado.
Dulce gota resbala por la mejilla
sin que nada anuncie aguacero;
aleteo de mariposas en pasillos
y furia de volcán en plena corrida.
No mora en lugar determinado,
está en una calle cualquiera,
en la prisa de la gente a mediodía
o en la urgencia de taxi desocupado
en que llegan dos y lo comparten;
tiene llaves que solo él maneja,
descerraja si advierte la presencia
a quien dará su complacencia;
sujeta el alma cuando decide
y no existen relojes que lo impidan.
Suave roce de labios en la copa
que se ofrece anhelante al brindis
para seducir momentos de magia.
Elegida estrella que titila
e ilumina orillas de acantilado,
para no resbalar porque es cobijo,
sueño anhelado en los Cupidos.
Ardiente sol que no daña,
bálsamo en suave espesura,
aísla materias que lleven saña.
Es constante e inconstante,
cóncavo y convexo en el instante
que atrapa con suave mano el placer,
entregándose a la melodía rosa
que hace el árbol - primavera
en el ventanal
de
su
querer.
Margarita
06/09/2012
Es la puerta que abre sin llamar;
ventana que invita a conversar;
sinfonía de un piano que llega
de un lugar no habitado.
Dulce gota resbala por la mejilla
sin que nada anuncie aguacero;
aleteo de mariposas en pasillos
y furia de volcán en plena corrida.
No mora en lugar determinado,
está en una calle cualquiera,
en la prisa de la gente a mediodía
o en la urgencia de taxi desocupado
en que llegan dos y lo comparten;
tiene llaves que solo él maneja,
descerraja si advierte la presencia
a quien dará su complacencia;
sujeta el alma cuando decide
y no existen relojes que lo impidan.
Suave roce de labios en la copa
que se ofrece anhelante al brindis
para seducir momentos de magia.
Elegida estrella que titila
e ilumina orillas de acantilado,
para no resbalar porque es cobijo,
sueño anhelado en los Cupidos.
Ardiente sol que no daña,
bálsamo en suave espesura,
aísla materias que lleven saña.
Es constante e inconstante,
cóncavo y convexo en el instante
que atrapa con suave mano el placer,
entregándose a la melodía rosa
que hace el árbol - primavera
en el ventanal
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su
querer.
Margarita
06/09/2012
Todos los derechos Reservados.
Prohibida su reproducción parcial
y/o total por cualquier medio
@
Propiedad Intectual <propiedad.intelectual@dibam.c
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