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  • Herramienta de Métrica Española mejorada

    Hemos renovado por completo nuestro analizador de métrica: ahora analiza poemas enteros con detección de sinalefas, sinéresis, esquema rímico, tipo de estrofa y mucho más. Además, incluye dos nuevas herramientas: Rimas — busca rimas consonantes y asonantes filtradas por sílabas — y Sinónimos — encuentra palabras alternativas que encajen en tu verso. Está en fase de pruebas — tu opinión nos ayuda a perfeccionarlo. Si encuentras algún error o tienes sugerencias, escríbenos a info@mundopoesia.com. Probar la nueva versión →

Nací

Me venció con su amor y sacrificio.
Derrotó a los demonios lacerantes
que horadaban m carne. Llegó antes
de que el clímax de luz fuera un suplicio.

Estuve a un paso de perder el juicio,
las voces me callaban, exultantes,
y apenas existían los instantes
en que vivir no fuese un desperdicio.

De nuevo dio su vida por la mía,
y contemplé el milagro, y la herejía,
con los ojos abiertos y cegada.

Vino, regio, a salvarme del tormento.
Vio muerte. La llamó renacimiento.
Y nací. Sana. Libre. Apasionada.
 
Me venció con su amor y sacrificio.
Derrotó a los demonios lacerantes
que horadaban m carne. Llegó antes
de que el clímax de luz fuera un suplicio.

Estuve a un paso de perder el juicio,
las voces me callaban, exultantes,
y apenas existían los instantes
en que vivir no fuese un desperdicio.

De nuevo dio su vida por la mía,
y contemplé el milagro, y la herejía,
con los ojos abiertos y cegada.

Vino, regio, a salvarme del tormento.
Vio muerte. La llamó renacimiento.
Y nací. Sana. Libre. Apasionada.
He disfrutado mucho la lectura. En esas situaciones vemos la importancia que tiene el otro en la vida del individuo, para sanar, para reconstruirse. Saludos
 
Me venció con su amor y sacrificio.
Derrotó a los demonios lacerantes
que horadaban m carne. Llegó antes
de que el clímax de luz fuera un suplicio.

Estuve a un paso de perder el juicio,
las voces me callaban, exultantes,
y apenas existían los instantes
en que vivir no fuese un desperdicio.

De nuevo dio su vida por la mía,
y contemplé el milagro, y la herejía,
con los ojos abiertos y cegada.

Vino, regio, a salvarme del tormento.
Vio muerte. La llamó renacimiento.
Y nací. Sana. Libre. Apasionada.
Hermoso soneto de corte místico. Un gusto leerte. Luciana.
 
El reconocimiento de la salvación por medio de la fe en Él.
Pide y se te dará, busca y encontrarás; esta sentencia tan tremenda ha de marcarnos el sentido de la vida.
La maravillosa certeza que vive en nosotros y nosotros en Él.
Como dijo: " Mujer, tu fe te ha curado".
Abrazo.
 

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