Jack Sparrow
Poeta reconocido
Sabes amor,
si con insistencia infinita
una y otra vez arrojas
una pelota de tenis contra la pared,
¡algún día!, el menos pensado,
ella atravesará la dureza atómica del cemento.
Y yo sé que algún día,
mi amor será como una máquina inmune dentro tuyo,
no sé cómo, ni cuándo,
pues no pretendo entender
la física cuántica de mis besos,
pero sé mi amor que habitaré tu corazón
abriéndome paso entre las moléculas de tus senos.
Yo sé, mi amor, que cada millonésima parte de tu cuerpo
será el escenario apasionado de nuestra divinidad
que crearemos vida nueva en cada encuentro,
y que cada átomo tuyo y mío
que cada célula tuya y mía
cada tejido,
cada órgano,
cada sistema,
será más amoroso que el corazón y el alma,
y me dirás, como yo te digo,
sin que por ahora me oigas:
“te amo con el esófago,
te amo con el pulmón,
te amo con los intestinos”.
si con insistencia infinita
una y otra vez arrojas
una pelota de tenis contra la pared,
¡algún día!, el menos pensado,
ella atravesará la dureza atómica del cemento.
Y yo sé que algún día,
mi amor será como una máquina inmune dentro tuyo,
no sé cómo, ni cuándo,
pues no pretendo entender
la física cuántica de mis besos,
pero sé mi amor que habitaré tu corazón
abriéndome paso entre las moléculas de tus senos.
Yo sé, mi amor, que cada millonésima parte de tu cuerpo
será el escenario apasionado de nuestra divinidad
que crearemos vida nueva en cada encuentro,
y que cada átomo tuyo y mío
que cada célula tuya y mía
cada tejido,
cada órgano,
cada sistema,
será más amoroso que el corazón y el alma,
y me dirás, como yo te digo,
sin que por ahora me oigas:
“te amo con el esófago,
te amo con el pulmón,
te amo con los intestinos”.
Última edición por un moderador: