Si de tu entraña nace el agua, el fuego,
colmas el bosque, nacen las espigas
vienen a ti, los pájaros y hormigas
y tanta fauna que te habita luego.
También es bosque el desasosiego:
crecen las nubes junto a las fatigas
de esas tormentas surgen las intrigas
con la lámpara insomne del labriego.
Y al llegar el verano ¡Cómo dueles!
Si se agosta la tierra en los planteles
y el aura no acaricia ni el rocío...
Se queda el sol llorando y solivianta
al fuego en la madera cuando canta.
Y queda, ¡Dios! sin vida, el bosque mío.
José Soriano
colmas el bosque, nacen las espigas
vienen a ti, los pájaros y hormigas
y tanta fauna que te habita luego.
También es bosque el desasosiego:
crecen las nubes junto a las fatigas
de esas tormentas surgen las intrigas
con la lámpara insomne del labriego.
Y al llegar el verano ¡Cómo dueles!
Si se agosta la tierra en los planteles
y el aura no acaricia ni el rocío...
Se queda el sol llorando y solivianta
al fuego en la madera cuando canta.
Y queda, ¡Dios! sin vida, el bosque mío.
José Soriano