Niña astronauta

Pedro Olvera

#ElPincheLirismo
Desearía obsequiarte la copa el árbol
al que más alto trepaste cuando eras niña
porque lo he mirado crecer en tus ojos
cuando llegas a ellos desde muy atrás.
Sonríes tu árbol sin apenas poder pronunciarlo,
pero lo resuelves dentro de ti y se te escapa por la mirada
en frondosos oleajes de luz verde
que se disuelven a tu alrededor.

Tu árbol se te parece pues también ha trepado a ti,
alta que eres en relojes de luna
y sahumerios celestes;
ha trepado a ti hasta asomarse a tus ojos
y reconocer su semilla de barco en tu cuerpo herido,
en tu cuerpo incendiado urgente de fuga,
inmóvil, inmóvil como tu árbol
que se te parece porque a menudo escapa de sí
y prueba a habitar la soledad de las rocas
o el cauce del arroyo que es como un vientre mullido
donde todo se replica, donde siempre estas naciendo,
derramada, entre espejos y espejismos.

Tu árbol sale de sí a orinar la angustia de su quietud
y vuelve con la sombra a rastras, cuajada de grillos muertos,
y encuentra su caparazón habitado de ti,
de tu infancia pertrechada contra la intemperie de los siglos,
los escalpelos, las quimioterapias,
y tu árbol se sabe fuerte porque su raíz es de nube
perseguida a campo traviesa por tu manos levantadas,
y quisiera abrir tus pulmones para respirar el mismo aire
de libertad, el mismo oxigeno que se te escapa.

Desearía regalarte el árbol más alto para que contemplaras
algo más que las metáforas de tu niñez: la vida por delante;
regalarte los bosques que miden lo que mi esperanza,
apenas comparable a las hectáreas selváticas de mi cariño.
Abrazarte con las ramas más altas, niña astronauta,
cuyo límite no es el cielo,
sino el alma del ave que entre las estrellas aún canta.

16 de diciembre de 2021
 
Última edición:
Desearía obsequiarte la copa el árbol
al que más alto trepaste cuando eras niña
porque lo he mirado crecer en tus ojos
cuando llegas a ellos desde muy atrás.
Sonríes tu árbol sin apenas poder pronunciarlo,
pero lo resuelves dentro de ti y se te escapa por la mirada
en frondosos oleajes de luz verde
que se disuelven a tu alrededor.

Tu árbol se te parece pues también ha trepado a ti,
alta que eres en relojes de luna
y sahumerios celestes;
ha trepado a ti hasta asomarse a tus ojos
y reconocer su semilla de barco en tu cuerpo herido,
en tu cuerpo incendiado urgente de fuga,
inmóvil, inmóvil como tu árbol
que se te parece porque a menudo escapa de sí
y prueba a habitar la soledad de las rocas
o el cauce del arroyo que es como un vientre mullido
donde todo se replica, donde siempre estas naciendo,
derramada, entre espejos y espejismos.

Tu árbol sale de sí a orinar la angustia se su quietud
y vuelve con la sombra a rastras, cuajada de grillos muertos,
y encuentra su caparazón habitado de ti,
de tu infancia pertrechada contra la intemperie de los siglos,
los escalpelos, las quimioterapias,
y tu árbol se sabe fuerte porque su raíz es de nube
perseguida a campo traviesa por tu manos levantadas,
y quisiera abrir tus pulmones para respirar el mismo aire
de libertad, el mismo oxigeno que se te escapa.

Desearía regalarte el árbol más alto para que contemplaras
algo más que las metáforas de tu niñez: la vida por delante;
regalarte los bosques que miden lo que mi esperanza,
apenas comparable a las hectáreas selváticas de mi cariño.
Abrazarte con las ramas más altas, niña astronauta,
cuyo límite no es el cielo,
sino el alma del ave que entre las estrellas aún canta.

16 de diciembre de 2021
muy buen poema... Me gustó mucho. No sé por qué se me vino a la cabeza este tema; te lo comparto... seguro sea por el marketing o la globalización; pero poco importa. :rolleyes:
muy buen poema.
un abrazo compañero...
 
Es un poema precioso, Pedro. Su tristeza y crudeza de fondo la canalizas hacia una belleza y sentimiento verdaderamente poderosos, y al mismo tiempo con la "templanza discursiva" que exige la buena poesía. También la utilización de imágenes o términos actuales y la naturalidad (bien combinada con metáforas "asequibles") del lenguaje le confieren un aire moderno y la hacen llegadora. Por poner un muy pequeño pero en el aspecto técnico o formal, quizás en la última estrofa tantas asonancias al final de los versos, para mi gusto restan más que suman a la gran calidad global de tu obra, pero ya te digo que es solo una opinión muy personal.

Esta parte me gustó sobremanera:

"Tu árbol sale de sí a orinar la angustia de su quietud
y vuelve con la sombra a rastras, cuajada de grillos muertos,
y encuentra su caparazón habitado de ti,
de tu infancia pertrechada contra la intemperie de los siglos,
los escalpelos, las quimioterapias,
y tu árbol se sabe fuerte porque su raíz es de nube
perseguida a campo traviesa por tu manos levantadas,
y quisiera abrir tus pulmones para respirar el mismo aire
de libertad, el mismo oxigeno que se te escapa.

Desearía regalarte el árbol más alto para que contemplaras
algo más que las metáforas de tu niñez: la vida por delante;
regalarte los bosques que miden lo que mi esperanza,
apenas comparable a las hectáreas selváticas de mi cariño.
Abrazarte con las ramas más altas, niña astronauta,"



Mis felicitaciones, querido amigo, es un gran trabajo. Un fuerte abrazo.
 
Última edición:
Bellísimo poema nos compartes chamaco.
Comienza con una sensación de plenitud en el alma y lo cierras con la añoranza del tiempo pasado entre selva y selva.
Ha Sido un gran placer leerte, recibe un fuerte abrazo de mi parte con todo mi cariño y admiración.
Mi querida Ros, siempre rebosante de amabilidad y de persona: muchas gracias por tu fina lectura y tu presencia. Te devuelvo el abrazo con mil abrazos más, conjunción de café, tequila y nostalgia, chamaquita mosha.
 
muy buen poema... Me gustó mucho. No sé por qué se me vino a la cabeza este tema; te lo comparto... seguro sea por el marketing o la globalización; pero poco importa. :rolleyes:
muy buen poema.
un abrazo compañero...
Muy ad hoc la música que generosamente me compartes, compañero Danie. Me ha encantado tu regalo inesperado, muchas gracias. Abrazo tu abrazo y te deseo unas fiestas chingonas, con harto rock e inmejorables compañías.
 
Bueno ya que están dedicando canciones a mí me recordó esta de Kary Perry y ¿qué pensaste que te iba dejar una ranchera por ser Regia? ja ja ja ja nnnnnnah

Está muy bueno el poeta y claro el poema, besos tutti frutti

Nooooo, sí yo sé que eres pop de corazón surrealista, mi querida Lupita norteña. Pero si te animas a cantar Paloma negra, ufff, no se nos acaba la madrugada. Muchos abrazos para ti, y gracias infinitas.
 
Es un poema precioso, Pedro. Su tristeza y crudeza de fondo la canalizas hacia una belleza y sentimiento verdaderamente poderosos, y al mismo tiempo con la "templanza discursiva" que exige la buena poesía. También la utilización de imágenes o términos actuales y la naturalidad (bien combinada con metáforas "asequibles") del lenguaje le confieren un aire moderno y la hacen llegadora. Por poner un muy pequeño pero en el aspecto técnico o formal, quizás en la última estrofa tantas asonancias al final de los versos, para mi gusto restan más que suman a la gran calidad global de tu obra, pero ya te digo que es solo una opinión muy personal.

Esta parte me gustó sobremanera:

"Tu árbol sale de sí a orinar la angustia de su quietud
y vuelve con la sombra a rastras, cuajada de grillos muertos,
y encuentra su caparazón habitado de ti,
de tu infancia pertrechada contra la intemperie de los siglos,
los escalpelos, las quimioterapias,
y tu árbol se sabe fuerte porque su raíz es de nube
perseguida a campo traviesa por tu manos levantadas,
y quisiera abrir tus pulmones para respirar el mismo aire
de libertad, el mismo oxigeno que se te escapa.

Desearía regalarte el árbol más alto para que contemplaras
algo más que las metáforas de tu niñez: la vida por delante;
regalarte los bosques que miden lo que mi esperanza,
apenas comparable a las hectáreas selváticas de mi cariño.
Abrazarte con las ramas más altas, niña astronauta,"



Mis felicitaciones, querido amigo, es un gran trabajo. Un fuerte abrazo.
Te has detenido a leer, y no es poca cosa, admirado amigo. Lo de las asonancias, sin dispensarme, se las debo a los romances lorquianos que me encontraron apenas me solté de la teta de mi madre. No he corregido demasiado este texto por no ser un ejercicio de estilo, sino la plegaria de un descreído (estilo, descreído, ves que soy incorregible, pero al fin tu carnal, lo juro). Así hablo: no soy poeta, no me delatan ni me preocupan los accidentes gramaticales, solo sé hablar bonito, modestia aparte.
Carnalito, es un lujo que vengas libre a manifestarte. Me verás en los foros realistas y gozaré de que me destripes sin piedad. Si en estás fiestas alzas copas, yo alzo una rebosante a tu buena salud. Abrazos.
 
Desearía obsequiarte la copa el árbol
al que más alto trepaste cuando eras niña
porque lo he mirado crecer en tus ojos
cuando llegas a ellos desde muy atrás.
Sonríes tu árbol sin apenas poder pronunciarlo,
pero lo resuelves dentro de ti y se te escapa por la mirada
en frondosos oleajes de luz verde
que se disuelven a tu alrededor.

Tu árbol se te parece pues también ha trepado a ti,
alta que eres en relojes de luna
y sahumerios celestes;
ha trepado a ti hasta asomarse a tus ojos
y reconocer su semilla de barco en tu cuerpo herido,
en tu cuerpo incendiado urgente de fuga,
inmóvil, inmóvil como tu árbol
que se te parece porque a menudo escapa de sí
y prueba a habitar la soledad de las rocas
o el cauce del arroyo que es como un vientre mullido
donde todo se replica, donde siempre estas naciendo,
derramada, entre espejos y espejismos.

Tu árbol sale de sí a orinar la angustia de su quietud
y vuelve con la sombra a rastras, cuajada de grillos muertos,
y encuentra su caparazón habitado de ti,
de tu infancia pertrechada contra la intemperie de los siglos,
los escalpelos, las quimioterapias,
y tu árbol se sabe fuerte porque su raíz es de nube
perseguida a campo traviesa por tu manos levantadas,
y quisiera abrir tus pulmones para respirar el mismo aire
de libertad, el mismo oxigeno que se te escapa.

Desearía regalarte el árbol más alto para que contemplaras
algo más que las metáforas de tu niñez: la vida por delante;
regalarte los bosques que miden lo que mi esperanza,
apenas comparable a las hectáreas selváticas de mi cariño.
Abrazarte con las ramas más altas, niña astronauta,
cuyo límite no es el cielo,
sino el alma del ave que entre las estrellas aún canta.

16 de diciembre de 2021
Lo que me regalas es invaluable: tu amistad y tu cariño, mi amigo mío, mi compatriota de otras galaxias, mi Flaco lindo, ¡Gracias!
PincheLírico, ¡me haces llorar! Las ganas y fuerzas pa' no irme o pa' siempre querer volver las tengo de las personas que amo y me esperan, como vos.
Iloveyou
♡♡♡♡
 

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