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Niños

calvared

Poeta veterano y reconocido en el portal.
Los niños sueñan mañanas,
los viejos viven de ayeres,
cuentan batallas pasadas
a los niños que les creen.

Los niños abren la boca
escuchando los relatos,
pasan veloces la horas
convertidas en dos ratos.

Ellos sueñan sus hazañas
de dragones y de glorias
afilando las espadas
que usarán en sus historias.

-Aquí estoy, yo soy Arturo
(con su espada de madera
y alazán de cartón duro)
lucharé hasta que me muera.

-Robin Hood, -dice otro niño-
(con ballesta hecha de palo,
y un carcaj de cuero fino
pertrechado con diez dardos)

Cuenta el viejo, del pasado,
que luchó contra piratas
del Caribe. ¡Exagerado!
Que mandaba diez fragatas.

Cien cañones a dos bandas
y las jarcias bien tensadas
navegando a toda marcha
con las velas desplegadas.

Y los niños, muy atentos
a la historia, todos callan.
Suena como un bello cuento
del abuelo que les habla.

- Otra vez –sigue el abuelo-
me enfrenté con diez ladrones.
Fue terrible y duro el duelo.
Les batí con dos bastones.

Les corrí por una isla
a estacazos, sin descanso
y el tesoro que tenían
me entregaron asustados.

-Yo me marcho con mi aro
a correr toda la tarde
.-dijo un niño muy callado
que era huérfano de madre.

Con la espada levantada
y el caballo de cartón
hace “Arturo” cabalgadas,
va trotando alrededor.

"Robin Hood" sigue sentado
en el suelo muy atento
a los casos de aquel viejo
que le van sonando a cuento.

Uno a uno van marchando
los chiquillos con sus juegos
y el abuelo, ya callado,
se levanta de su asiento.

Por la calle va arrastrando
sus historias a la espalda
y se pierde al poco rato
tras la puerta de su casa.

Cuatro niños con sus sueños
soñarán toda la noche,
con palacios o con reinos,
elefantes y leones.
 
Carlos... el poema visto desde las dos ópticas...(la del adulto que narra el cuento) y (la de los niños que lo escuchan)... eres genial con tu poesía en cualquier campo ... los poemas melancólicos te quedan estupendos y ahora narrando cuentos se me acaban los elogios... que hacer con esta destreza que le acompaña poeta... para fortuna de quienes te leemos y apreciamos la genialidad de tus letras... aqui me quedo...escuchando el cuento... disfrutándolo... un abrazito fuertesito poeta grande de este portal....!
 
Gracias Anna por tus calurosas palabras. La poesía reside en los niños y en los ancianos. Tienen tantas cosas que decirnos...
Un abrazito,
Carlos
 
siempre mantenemos
vivo ese "niño interno"
que nos hace sonreir
-su poesía es así-
mitad adulto,mitad niño
mi admiración poeta
por sus magnificas letras
un gran mensaje nos deja
cariños y estrellas poeta
 
Los niños sueñan mañanas,
los viejos viven de ayeres,
cuentan batallas pasadas
a los niños que les creen.

Los niños abren la boca
escuchando los relatos,
pasan veloces la horas
convertidas en dos ratos.

Ellos sueñan sus hazañas
de dragones y de glorias
afilando las espadas
que usarán en sus historias.

-Aquí estoy, yo soy Arturo
(con su espada de madera
y alazán de cartón duro)
lucharé hasta que me muera.

-Robin Hood, -dice otro niño-
(con ballesta hecha de palo,
y un carcaj de cuero fino
pertrechado con diez dardos)

Cuenta el viejo, del pasado,
que luchó contra piratas
del Caribe. ¡Exagerado!
Que mandaba diez fragatas.

Cien cañones a dos bandas
y las jarcias bien tensadas
navegando a toda marcha
con las velas desplegadas.

Y los niños, muy atentos
a la historia, todos callan.
Suena como un bello cuento
del abuelo que les habla.

- Otra vez –sigue el abuelo-
me enfrenté con diez ladrones.
Fue terrible y duro el duelo.
Les batí con dos bastones.

Les corrí por una isla
a estacazos, sin descanso
y el tesoro que tenían
me entregaron asustados.

-Yo me marcho con mi aro
a correr toda la tarde
.-dijo un niño muy callado
que era huérfano de madre.

Con la espada levantada
y el caballo de cartón
hace “Arturo” cabalgadas,
va trotando alrededor.

"Robin Hood" sigue sentado
en el suelo muy atento
a los casos de aquel viejo
que le van sonando a cuento.

Uno a uno van marchando
los chiquillos con sus juegos
y el abuelo, ya callado,
se levanta de su asiento.

Por la calle va arrastrando
sus historias a la espalda
y se pierde al poco rato
tras la puerta de su casa.

Cuatro niños con sus sueños
soñarán toda la noche,
con palacios o con reinos,
elefantes y leones.


Muy hermoso poema infantil, te felicito.
 
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