No es lo mismo.
Se avecina la tormenta.
Y yo que me encuentro solo
no sé cómo me controlo,
porque un hombre solo, inventa...
Suena el timbre,se presenta
la muchacha de la esquina,
mostrando su piel tan fina
tan ligerita de ropa
viene a brindarme una sopa...
¡Me atormenta la vecina!.
Se avecina la tormenta.
Y yo que me encuentro solo
no sé cómo me controlo,
porque un hombre solo, inventa...
Suena el timbre,se presenta
la muchacha de la esquina,
mostrando su piel tan fina
tan ligerita de ropa
viene a brindarme una sopa...
¡Me atormenta la vecina!.