Asklepios
Incinerando envidias
No es para nada habitual que, cuando se mira al cielo estrellado, se haga con intención de desintegrar los posibles eclipses existentes. Tampoco lo es ocuparse en cooperar para que la aceleración en la cicatrización de las estelas que las estrellas procuran sea, por fin, una realidad.
Aunque sea algo difícil de asimilar, son estas contingencias que resultan ser muy frecuentes en la continua y eterna expansión que el Universo ejecuta. Lo que resulta realmente llamativo es que, aunque apenas cabe en esta expansión un lugar que pueda ser ocupado por la inclinación a los recuerdos de sucesos como los anteriormente apuntados, este espacio existe y se modela y mantiene gracias al inmenso ego que el cosmos respira y al cosmos alimenta y justifica.
Lo hasta aquí expuesto, al menos a mi entender, tiene un recorrido muy corto. El debate es, además de innecesario e improductivo, una gran pérdida de tiempo salvo que, al querer reflexionar sobre ello, tan sólo la finalidad sea el mero juego, sea éste del tipo y clase que sea.
Así, desde aquí lanzo una invitación a todo aquel que acepte y quiera jugar
Aunque sea algo difícil de asimilar, son estas contingencias que resultan ser muy frecuentes en la continua y eterna expansión que el Universo ejecuta. Lo que resulta realmente llamativo es que, aunque apenas cabe en esta expansión un lugar que pueda ser ocupado por la inclinación a los recuerdos de sucesos como los anteriormente apuntados, este espacio existe y se modela y mantiene gracias al inmenso ego que el cosmos respira y al cosmos alimenta y justifica.
Lo hasta aquí expuesto, al menos a mi entender, tiene un recorrido muy corto. El debate es, además de innecesario e improductivo, una gran pérdida de tiempo salvo que, al querer reflexionar sobre ello, tan sólo la finalidad sea el mero juego, sea éste del tipo y clase que sea.
Así, desde aquí lanzo una invitación a todo aquel que acepte y quiera jugar