Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
No escribo,
dejo sólo palabras sueltas
aquí o allá,
rebaño de vocales asustadas
con sus protectoras consonantes madres
cercadas en manteles blancos
con la mesa puesta
enfiladas como hilo de hormigas
buscando el hormiguero,
dando sentido a su labor ordenada
a su ir y venir llevando migajas
al final de la noche,
telarañas que crean mis dedos
torpemente
donde los sonidos tensan la cuerda
y se detienen
un instante,
frágil pensamiento que hace llorar a un pañuelo,
aún hay sueños
que alzando las manos interrogantes
dejan pistas en el cielo.
No,
No me considero
escritor, músico, artesano de quimeras
absurdo funambulista,
más bien si algo soy
tan sólo soy,
el portero de las letras indigestas
el que deja pasar la punta de un lápiz
cuando todo está en blanco
y se desata la tormenta
a mordiscos
a la nada
nunca exenta,
de posibles errores ortográficos.