Elisalle
Poetisa
El tiempo no perdona,
Hay que respetar al tiempo.
Hay que respetar al tiempo.
¿Recuerdas que jugábamos a los sueños?
Que nos gustaba Serrat con su canción.
Y tu cabello, trigal sureño, peinaba yo.
Hoy atropellan los números,
los tuyos,
los míos
y el no-invitado a toda costa quiere entrar,
golpea la puerta,
salgo a abrir
ya no está.
Quizá, pudiera acompañarme en la soledad
de un Viernes cualquiera cuando tú te vas
de amigas, novio,
yo me quedo con el tiempo que fue nuestro
por una eternidad mentirosa
que hoy se hace la desentendida.
Pensamos alguna vez que la vida era solo de las dos
y era mentira
Todo es mentira, princesa, ya me doblaste,
encumbras hacia donde no puedo ir yo.
-Que los hijos son prestados-
Eso no me dijeron cuando parí.
Ese acuerdo no hubiera firmado.
Vientre mío, alquiler de la vida que no advirtió.
Supe después,
cuando las arrugas empezaron a marcarse
y tú corriste en el viento enamorando tormentas
y en casa me quedé yo no entendiendo,
no aceptando lo que estaba viendo.
Ya te has ido con tu falda cortita,
demasiado para mi gusto
-así se usa, mamá-
Pero tú eres muy bonita y podrían equivocarse.
Tú sonríes crecida, tanto me has crecido,
no peino tu cabello,
no hacemos proyectos,
no escuchamos a Serrat
[video=youtube;wJFNcmcNzh8]http://www.youtube.com/watch?v=wJFNcmcNzh8[/video]
Que nos gustaba Serrat con su canción.
Y tu cabello, trigal sureño, peinaba yo.
Hoy atropellan los números,
los tuyos,
los míos
y el no-invitado a toda costa quiere entrar,
golpea la puerta,
salgo a abrir
ya no está.
Quizá, pudiera acompañarme en la soledad
de un Viernes cualquiera cuando tú te vas
de amigas, novio,
yo me quedo con el tiempo que fue nuestro
por una eternidad mentirosa
que hoy se hace la desentendida.
Pensamos alguna vez que la vida era solo de las dos
y era mentira
Todo es mentira, princesa, ya me doblaste,
encumbras hacia donde no puedo ir yo.
-Que los hijos son prestados-
Eso no me dijeron cuando parí.
Ese acuerdo no hubiera firmado.
Vientre mío, alquiler de la vida que no advirtió.
Supe después,
cuando las arrugas empezaron a marcarse
y tú corriste en el viento enamorando tormentas
y en casa me quedé yo no entendiendo,
no aceptando lo que estaba viendo.
Ya te has ido con tu falda cortita,
demasiado para mi gusto
-así se usa, mamá-
Pero tú eres muy bonita y podrían equivocarse.
Tú sonríes crecida, tanto me has crecido,
no peino tu cabello,
no hacemos proyectos,
no escuchamos a Serrat
[video=youtube;wJFNcmcNzh8]http://www.youtube.com/watch?v=wJFNcmcNzh8[/video]
Margarita
06/09/2013
06/09/2013
Todos los derechos Reservados.
Prohibida su reproducción parcial
y/o total por cualquier medio
@
Propiedad Intectual <propiedad.intelectual@dibam
Archivos adjuntos
Última edición:
