SOTOSOTO
Poeta adicto al portal
Una noche cualquiera del invierno
escribo cobijado de los ruidos,
todos los niños yacen ya dormidos
soñando con un panda blanco y tierno.
Los insomnes soñamos con la luna
que acaricia las alas de los versos,
cuando ansiamos tocar los universos
que infinitos se esconden en su cuna.
Es tan corta la noche de los vivos
y tan fría la noche de los muertos,
que añoro más calor y versos ciertos.
Para vivir me sobran los motivos,
para morir me falta fundamento;
de lo vivido nada me lamento.
escribo cobijado de los ruidos,
todos los niños yacen ya dormidos
soñando con un panda blanco y tierno.
Los insomnes soñamos con la luna
que acaricia las alas de los versos,
cuando ansiamos tocar los universos
que infinitos se esconden en su cuna.
Es tan corta la noche de los vivos
y tan fría la noche de los muertos,
que añoro más calor y versos ciertos.
Para vivir me sobran los motivos,
para morir me falta fundamento;
de lo vivido nada me lamento.
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