Me paré en la duna bajo el cielo iluminado por la Luna,
azul puro, que se elevó solemne y tiernamente,
- o si quería rodear la tierra - muy por detrás de los campos,
y delgada avenida de árboles hacia una pequeña aldea.
El tranquilo vuelo sin sueño, sin dunas
de olas apagadas junto al oleaje de luz,
turbulencia del mar.
El aire decía : siempre me gustó escuchar el aire hablar,
y en mis inicios, gracias, cantar desde tiempos y
recuerdos de luz, palabras brillantes llenas de afecto :
palabras de alas, que siempre se elevaron más;
palabras de paz, que siempre brillaban, a sus destellos,
esparcidas en azul, como eternas chispas de estrellas.
azul puro, que se elevó solemne y tiernamente,
- o si quería rodear la tierra - muy por detrás de los campos,
y delgada avenida de árboles hacia una pequeña aldea.
El tranquilo vuelo sin sueño, sin dunas
de olas apagadas junto al oleaje de luz,
turbulencia del mar.
El aire decía : siempre me gustó escuchar el aire hablar,
y en mis inicios, gracias, cantar desde tiempos y
recuerdos de luz, palabras brillantes llenas de afecto :
palabras de alas, que siempre se elevaron más;
palabras de paz, que siempre brillaban, a sus destellos,
esparcidas en azul, como eternas chispas de estrellas.