Nocturno del oficio solitario

Pedro Olvera

#ElPincheLirismo
Una bomba de silencio en la ciudad
tras la primera tormenta del verano.
En mi oído persiste un murmullo incierto,
como el ruido blanco de un nombre
entre la estática del cementerio
que se cuela por las rendijas de mi cuarto
y revuelve los papeles de mi insomnio
con las voces apagadas de los muertos.

Escucho, atento, a los millones que duermen,
a los que temen dormir o despertar,
a los muchos que hacen el amor o la guerra,
a los no pocos que bostezan en el turno interminable,
a los que saltan por las paredes ajenas
y corren tras su sombra para matar el hambre.

Escucho su silencio porque me escucho callado,
y puedo imaginar que sueño que quiero
poder querer, soñar e imaginar que soy cualquier otro,
y que otro cualquiera –o mejor, nadie—
se encarga, como cada noche,
de ser sobre la tierra el único hombre
dedicado a la inútil tarea de extrañarte.

23 de junio de 2021
 
Una bomba de silencio en la ciudad
tras la primera tormenta del verano.
En mi oído persiste un murmullo incierto,
como el ruido blanco de un nombre
entre la estática del cementerio
que se cuela por las rendijas de mi cuarto
y revuelve los papeles de mi insomnio
con las voces apagadas de los muertos.

Escucho, atento, a los millones que duermen,
a los que temen dormir o despertar,
a los muchos que hacen el amor o la guerra,
a los no pocos que bostezan en el turno interminable,
a los que saltan por las paredes ajenas
y corren tras su sombra para matar el hambre.

Escucho su silencio porque me escucho callado,
y puedo imaginar que sueño que quiero
poder querer, soñar e imaginar que soy cualquier otro,
y que otro cualquiera –o mejor, nadie—
se encarga, como cada noche,
de ser sobre la tierra el único hombre
dedicado a la inútil tarea de extrañarte.

23 de junio de 2021

Cuan inmensa y compacta en la brevedad de veintiún líneas puede llegar a ser la tristeza, la melancolía... esa añoranza que puebla, nocturnino mi Querido Amigo y Poeta @Pedro Olvera , hay una forma de belleza que no se explica, pero aquí estoy mi Sangre, leyendo atenta cada línea... y se escucha ese silencio que resuena interminable y acompaña... su estática y su inercia priman, nada me es inútil aunque lo parezca. Extrañar es el precio y quizá sea el justo tan solo por haber vivido. Muchas Gracias Tribu mía por compartir tu Arte del Alma. Te saludo con grande afecto, Admiración y deseando siempre para ti hermosos días

Te dejo un sencillo obsequio para acompañar este silencio escrito :

 
Una bomba de silencio en la ciudad
tras la primera tormenta del verano.
En mi oído persiste un murmullo incierto,
como el ruido blanco de un nombre
entre la estática del cementerio
que se cuela por las rendijas de mi cuarto
y revuelve los papeles de mi insomnio
con las voces apagadas de los muertos.

Escucho, atento, a los millones que duermen,
a los que temen dormir o despertar,
a los muchos que hacen el amor o la guerra,
a los no pocos que bostezan en el turno interminable,
a los que saltan por las paredes ajenas
y corren tras su sombra para matar el hambre.

Escucho su silencio porque me escucho callado,
y puedo imaginar que sueño que quiero
poder querer, soñar e imaginar que soy cualquier otro,
y que otro cualquiera –o mejor, nadie—
se encarga, como cada noche,
de ser sobre la tierra el único hombre
dedicado a la inútil tarea de extrañarte.

23 de junio de 2021
Te juro que sé de esto, Pedro querido... el apagón de todo lo ajeno, que te ensordece y aturde a la vez. Cuando todo lo que es propio y no te pertenece vale tan poco y sirve de nada, cuando extrañas...
¡Feliz de encontrarte! Abrazo inmenso.
 
Una bomba de silencio en la ciudad
tras la primera tormenta del verano.
En mi oído persiste un murmullo incierto,
como el ruido blanco de un nombre
entre la estática del cementerio
que se cuela por las rendijas de mi cuarto
y revuelve los papeles de mi insomnio
con las voces apagadas de los muertos.

Escucho, atento, a los millones que duermen,
a los que temen dormir o despertar,
a los muchos que hacen el amor o la guerra,
a los no pocos que bostezan en el turno interminable,
a los que saltan por las paredes ajenas
y corren tras su sombra para matar el hambre.

Escucho su silencio porque me escucho callado,
y puedo imaginar que sueño que quiero
poder querer, soñar e imaginar que soy cualquier otro,
y que otro cualquiera –o mejor, nadie—
se encarga, como cada noche,
de ser sobre la tierra el único hombre
dedicado a la inútil tarea de extrañarte.

23 de junio de 2021
Silencios cargados de intenciones y sonidos se muestran receptivos a inútiles tareas a veces sin respuesta. Un gusto leerte Pedro, abrazos fraternos.
 
el iniciático ritual del silencio, conspira a la par con los recuerdos....
Escucho su silencio porque me escucho callado,
y puedo imaginar que sueño que quiero
poder querer, soñar e imaginar que soy cualquier otro,
y que otro cualquiera –o mejor, nadie—
se encarga, como cada noche,
de ser sobre la tierra el único hombre
dedicado a la inútil tarea de extrañarte.

Un gusto siempre leerte poeta.
saludos.
 
Cuan inmensa y compacta en la brevedad de veintiún líneas puede llegar a ser la tristeza, la melancolía... esa añoranza que puebla, nocturnino mi Querido Amigo y Poeta @Pedro Olvera , hay una forma de belleza que no se explica, pero aquí estoy mi Sangre, leyendo atenta cada línea... y se escucha ese silencio que resuena interminable y acompaña... su estática y su inercia priman, nada me es inútil aunque lo parezca. Extrañar es el precio y quizá sea el justo tan solo por haber vivido. Muchas Gracias Tribu mía por compartir tu Arte del Alma. Te saludo con grande afecto, Admiración y deseando siempre para ti hermosos días

Te dejo un sencillo obsequio para acompañar este silencio escrito :

¡Qué puntual, querida sis Grace! Tu contribución siempre es importante para que llegue la mañana, y tú sabes lo mucho que lo tengo en cuenta, lo valoro en quilataje cósmico y lo agradezco en kilataje de oro.

Me encantó esa revisión tan pianísima de El sonido del silencio, me era desconocida. Gracias, también, por ese plus.

El enano orbital de tu energía te saluda con mayúsculo afecto.
 
Te juro que sé de esto, Pedro querido... el apagón de todo lo ajeno, que te ensordece y aturde a la vez. Cuando todo lo que es propio y no te pertenece vale tan poco y sirve de nada, cuando extrañas...
¡Feliz de encontrarte! Abrazo inmenso.
Y yo sé que sabes, querida Medusita; los silencios saben de otros silencios, hasta parece que se llaman, que se comprenden.
Eres tan gentil, tan propia, que me encanta llamarme tu amigo. Qué bello privilegio en tiempos tan inconexos, tan ruidosos, tan sordos.
Va mi abrazo veraniego y mucha luz para ti en mis buenos deseos.
Gracias.
 
Mi estimado amigo, que bello nos dedicamos a extrañar es verdad, mi respeto lo sabes en un abrazo Regio,
Muchacha regia, qué bueno es encontrarte por aquí y por allá. Ash, perdona los traspiés melancólicos de este texto; no soy yo, es el canijo verano y su lluvia que lava las estatuas que deberían permanecer siempre sepultadas bajo montones de caca de las golondrinas del olvido becqueriano.

En fin, ya sabes que mi aprecio es mayúsculo y te abrazo como solo los paisanos sabemos abrazar. ¡Ya quiero tu libro!
 
Silencios cargados de intenciones y sonidos se muestran receptivos a inútiles tareas a veces sin respuesta. Un gusto leerte Pedro, abrazos fraternos.
O condenados a una respuesta antes dada, tan inmutable como el olvido. Ya sabes, amigo Chema, a veces uno abre un poco la válvula para drenar sedimentos y se fuga toda el agua, ¡qué le vamos a hacer!
Me es muy grato regresar y encontrarte aquí y agradecer tu fraternal presencia y dejarte mi sincero abrazo, poeta. Derroche de luz en todo lo que hagas y sueñes.
 
Inquietante soledad en medio de una hermosa escritura.

Me alegra encontrarme con tu arte, amigo...va mi respeto y admiración
a tu nueva obra poética.

Saludos y fraternal abrazo desde Chile.

Omar
Es una excelente noticia, amigo Omar, saberte aquí en medio de tantas preocupaciones que de repente me llegan del sur. Y que me obsequies con tan bellas palabras, es un derroche para mi ánimo que denota tu buen espíritu latino.

No puedo sino corresponderte con mis buenos deseos y mi abrazo de paz, de amigo, de carnanito. ¡Gracias!
 
Muy buena entrega. Me gusta como conduces el poema hasta ese final tan logrado. Felicidades y un saludo cordial.
No he venido últimamente, maestro Penabad, porque estas vueltas entre encierros y nuevas normalidades me tienen más trastocado de lo que me es común. Pero ojalá sepas lo mucho que me significa que te detengas en estos repentinos ataques de texto y te hagas presente con tu preciado baluarte de alma que tanto admiro.
Mucho lo agradezco y aprovecho la oportunidad de mandarte mi siempre cordial abrazo.
 
el iniciático ritual del silencio, conspira a la par con los recuerdos....


Un gusto siempre leerte poeta.
saludos.
Amigo Nudo, es decir bro, tribu alrededor de la hoguera donde quemamos las vanidades. ¿Qué le vamos a hacer si el corazón se aturde con su música de encantar fantasmas que ya no se reconocen a sí mismos?

Podría quedarme callado, ser civilizado y no cagar en la casa ajena, pero esa renuncia a ser yo no viene en mi horóscopo de los sábados, y mi se me da la gana, la neta.

Qué bueno que pasaste por estos turbios trazos, ya sabes que lo agradezco. Te saludo también, carnalito.
 
Una bomba de silencio en la ciudad
tras la primera tormenta del verano.
En mi oído persiste un murmullo incierto,
como el ruido blanco de un nombre
entre la estática del cementerio
que se cuela por las rendijas de mi cuarto
y revuelve los papeles de mi insomnio
con las voces apagadas de los muertos.

Escucho, atento, a los millones que duermen,
a los que temen dormir o despertar,
a los muchos que hacen el amor o la guerra,
a los no pocos que bostezan en el turno interminable,
a los que saltan por las paredes ajenas
y corren tras su sombra para matar el hambre.

Escucho su silencio porque me escucho callado,
y puedo imaginar que sueño que quiero
poder querer, soñar e imaginar que soy cualquier otro,
y que otro cualquiera –o mejor, nadie—
se encarga, como cada noche,
de ser sobre la tierra el único hombre
dedicado a la inútil tarea de extrañarte.

23 de junio de 2021
Ay querido Pedro, te leo y me sumerges en el rebaño de tu poderosa forma de decir, a esa mención que embriaga el pulso de cada instante y hace que todo se vuelva nítido detalle en las murallas de tu audición. Extrañar nos cambia hasta la manera de caminar y cansa también al alma...

de ser sobre la tierra el único hombre
dedicado a la inútil tarea de extrañarte.

Como todas tus entregas, siempre me cautiva el final para sorprender aún más el recorrido, ese verso que grandilocuencia la tremenda forma de expresar tu sentir.
Un lujo querido amigo recorrer tus letras
Recibe un abrazo gigante con mucho cariño y mis deseos de que estés muy bien.
Camelia
 
A pesar de todo tiene mucho de mágico ser ese único hombre que la extraña, porque ser
único es algo tan poco habitual que es hasta hermoso sentirse así. Es que el amor se hace
también algo muy raro en estos días, pareciera que está fuera de uso, ahora la moda es anti
sentimientos dulces y cariñosos, pero yo que sé de esos silencios, de ese extrañar que ya es
como mi segundo nombre, te entiendo. Gracias por compartir tus letras, tenía días pensando
en ti y hoy el universo - llámese el foro - te puso en mi camino, cosa que tomo como un bello
regal. Besitos cariñosos apretados en tus mejillas.
 

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