Orlando Ramos
Un verso, una vida.
Tus palabras son martillo entre tus pétalos de seda
fuiste ángel entre mis noches y mis días sin sombra
Vienes hoy con la rabia entre tus manos y despides
esas palabras que socavan mi existencia, que denigran.
Fuiste luz que aunque tenue tú llama, alumbraste
y mis sombras disipabas con tan solo verme.
Miremos lo de ayer y te darás cuenta que fue cárcel
la que nuestras manos construyeron confundidas.
Que tontos parecemos al creer que era un castillo
y esta cárcel terminada nos deja en su interior,
¡ En prisiones diferentes. !
fuiste ángel entre mis noches y mis días sin sombra
Vienes hoy con la rabia entre tus manos y despides
esas palabras que socavan mi existencia, que denigran.
Fuiste luz que aunque tenue tú llama, alumbraste
y mis sombras disipabas con tan solo verme.
Miremos lo de ayer y te darás cuenta que fue cárcel
la que nuestras manos construyeron confundidas.
Que tontos parecemos al creer que era un castillo
y esta cárcel terminada nos deja en su interior,
¡ En prisiones diferentes. !