Guadalupe D. Lopez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Anoche te vi en mis sueños,
te vi un poco delgado,
tu cabello había crecido,
te veías demacrado.
Que en el cielo no hay comida?
sonriendo te pregunté...
Me miraste divertido,
acariciando mi piel.
Tu voz me habló al oido
diciéndome un no sé qué,
que se perdió en el silencio
de los recuerdos de ayer.
Te abracé con tanta fuerza
queriéndote retener,
para siempre a mi lado
aunque ya, no te pueda tener.
Podía inhalar tu fragancia,
mis sentidos se llenaron de ti,
mi corazón acelerado
te decía en cada latir,
"Que te amo y te extraño
y te necesito junto a mi,
nada ha vuelto a ser igual,
desde que vivo sin ti"
Me miraste con ternura,
mientras una lágrima resbalaba
de tus ojos y de mis ojos,
nuestra tristeza lloraba...
Acaso habrá un para siempre
en esta historia contada?
me pregunté en silencio,
mientras me perdía en tu mirada.
te vi un poco delgado,
tu cabello había crecido,
te veías demacrado.
Que en el cielo no hay comida?
sonriendo te pregunté...
Me miraste divertido,
acariciando mi piel.
Tu voz me habló al oido
diciéndome un no sé qué,
que se perdió en el silencio
de los recuerdos de ayer.
Te abracé con tanta fuerza
queriéndote retener,
para siempre a mi lado
aunque ya, no te pueda tener.
Podía inhalar tu fragancia,
mis sentidos se llenaron de ti,
mi corazón acelerado
te decía en cada latir,
"Que te amo y te extraño
y te necesito junto a mi,
nada ha vuelto a ser igual,
desde que vivo sin ti"
Me miraste con ternura,
mientras una lágrima resbalaba
de tus ojos y de mis ojos,
nuestra tristeza lloraba...
Acaso habrá un para siempre
en esta historia contada?
me pregunté en silencio,
mientras me perdía en tu mirada.
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