Mary C. López
Una mujer de líneas y procesos.
Nuestro amor.
Nos palpamos sin usar los dedos,
sin pegar las palmas sobre nuestros cuerpos.
Nos olemos,
en aromas frescos, sin haber perfumes de por medio.
Nos miramos,
sin cruzar pupilas en nuestros encuentros.
Nos escuchamos,
sin decir palabras, desde los silencios.
Nosotros somos de esos enamorados
de estos nuevos tiempos.
Nos amamos,
sin sentir los huesos.
Nuestro amor,
es un amor distinto,
un amor labrado ausente de huecos.
Nuestro amor
es un amor gigante que trasciende tiempos,
que le brotan alas y que llega al cielo.
Otras veces nuestro amor,
es un niño ingenuo que comparte todo
con el mundo entero.
Mary C. López
17.02.2013/ México.
*LPPMCL
Nos palpamos sin usar los dedos,
sin pegar las palmas sobre nuestros cuerpos.
Nos olemos,
en aromas frescos, sin haber perfumes de por medio.
Nos miramos,
sin cruzar pupilas en nuestros encuentros.
Nos escuchamos,
sin decir palabras, desde los silencios.
Nosotros somos de esos enamorados
de estos nuevos tiempos.
Nos amamos,
sin sentir los huesos.
Nuestro amor,
es un amor distinto,
un amor labrado ausente de huecos.
Nuestro amor
es un amor gigante que trasciende tiempos,
que le brotan alas y que llega al cielo.
Otras veces nuestro amor,
es un niño ingenuo que comparte todo
con el mundo entero.
Mary C. López
17.02.2013/ México.
*LPPMCL