Juan Pablo Segovia
Poeta recién llegado
Esperabas en la orilla del mar.
En la lejanía veías el pequeño barco
en que yo venía.
Volveriamos a estar juntos!
Tu corazón palpitaba de la alegría,
lleno de amor,
lleno de emociones,
lleno de esperanzas
Con gran temor también al ver
que la tormenta se empeoraba.
Las olas comenzaron a crecer
más,
más,
cada vez más!
azotando el viejo y fragil barco
con fuerza irresistible.
Destrozado se hundió.
Traté en vano de mantenerme a flote,
luché y luché hasta no poder más,
pero al fin el mar me venció.
Mi débil y agotado cuerpo se rindió y
desapareció bajo las olas.
Vidas que no compartiremos,
ilusiones que no serán,
promesas de amor que no cumpliré
Amor, no esperes por mí,
perdóname, no puedo regresar,
el mar nos separó para siempre.
Quédo aquí,
aquí bajo las olas.
No te olvides de mí.
Nunca volveré.
En la lejanía veías el pequeño barco
en que yo venía.
Volveriamos a estar juntos!
Tu corazón palpitaba de la alegría,
lleno de amor,
lleno de emociones,
lleno de esperanzas
Con gran temor también al ver
que la tormenta se empeoraba.
Las olas comenzaron a crecer
más,
más,
cada vez más!
azotando el viejo y fragil barco
con fuerza irresistible.
Destrozado se hundió.
Traté en vano de mantenerme a flote,
luché y luché hasta no poder más,
pero al fin el mar me venció.
Mi débil y agotado cuerpo se rindió y
desapareció bajo las olas.
Vidas que no compartiremos,
ilusiones que no serán,
promesas de amor que no cumpliré
Amor, no esperes por mí,
perdóname, no puedo regresar,
el mar nos separó para siempre.
Quédo aquí,
aquí bajo las olas.
No te olvides de mí.
Nunca volveré.