Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Nunca había visto
tantas prisas,
tanto querer atrapar
el tiempo
y meterlo en la cartera.
Nunca había visto
tantos pobres pidiendo
en las calles,
en mis calles
de mi querida Zaragoza.
Nunca había escuchado
tantas mentiras
a los que deberían
decir la verdad
por verguenza torera.
Nunca me indigne
como ahora
ante la crueldad
del sistema.
Nunca vi a tantos débiles
buscando respuestas,
tantas manos
atadas a la espalda.
Nunca me negué
a ser feliz
como ahora,
ni quiero, ni puedo,
visto el panorama.
Nunca volveré
a creer
en casi nada,
solo en el amor,
que debería triunfar
si es que le dejan.
tantas prisas,
tanto querer atrapar
el tiempo
y meterlo en la cartera.
Nunca había visto
tantos pobres pidiendo
en las calles,
en mis calles
de mi querida Zaragoza.
Nunca había escuchado
tantas mentiras
a los que deberían
decir la verdad
por verguenza torera.
Nunca me indigne
como ahora
ante la crueldad
del sistema.
Nunca vi a tantos débiles
buscando respuestas,
tantas manos
atadas a la espalda.
Nunca me negué
a ser feliz
como ahora,
ni quiero, ni puedo,
visto el panorama.
Nunca volveré
a creer
en casi nada,
solo en el amor,
que debería triunfar
si es que le dejan.