Jesús Cáñez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ocaso
Al cuerpo de la flor en esta hoguera
la hierba se consume paso a paso.
La imagen sacrosanta es un retazo
al dar su caminar en pronta acera.
la hierba se consume paso a paso.
La imagen sacrosanta es un retazo
al dar su caminar en pronta acera.
El crimen de intelecto con voz fiera
reclama su pasión de “por si acaso”,
y mientras, la humareda en el ocaso,
deleita la explosión en su cadera.
reclama su pasión de “por si acaso”,
y mientras, la humareda en el ocaso,
deleita la explosión en su cadera.
El golpe desleal es una tumba
que vaga sin consuelo y se derrumba
con lágrimas y gritos por la alfombra.
que vaga sin consuelo y se derrumba
con lágrimas y gritos por la alfombra.
El mármol se abandona a la existencia
y, a veces –cuando pierdo la paciencia-,
se escuchan los quejidos de mi sombra.
y, a veces –cuando pierdo la paciencia-,
se escuchan los quejidos de mi sombra.
Alba
Calumnias entre vidrios y escalones
rompieron la cadencia a las entrañas,
que, en gozo, gota y grito, tan hurañas,
dibujos son en música y canciones.
rompieron la cadencia a las entrañas,
que, en gozo, gota y grito, tan hurañas,
dibujos son en música y canciones.
Fatídica fue el alba y las opciones
remedio no encontraron en sus cañas:
la mente carcomida por arañas,
la sangre putrefacta en corazones.
remedio no encontraron en sus cañas:
la mente carcomida por arañas,
la sangre putrefacta en corazones.
Que el fuego se devore estos bocetos
que irradian su amargura en los libretos
con orden de improviso en biblioteca.
que irradian su amargura en los libretos
con orden de improviso en biblioteca.
Mas dejen de Rimbaud en mí su honesta
palabra, que revive tan funesta
en seres que se saben carne seca.
palabra, que revive tan funesta
en seres que se saben carne seca.
Última edición: