benignorod
Poeta que considera el portal su segunda casa
Como un ave en el infinito
pretendí lograr lo que quería,
no era una fantasía… las palabras se oyen en silencio.
He querido compartir
un espacio en tus sentidos,
no sé, si pude encontrarte, y al no saber
no sé, si he logrado motivarte.
En un breve instante
ejercitando el soñar para crear,
solo percibí tu sonrisa
calmando mi momento angustiante.
La naturaleza quizás te ha privado
y al mismo tiempo te ha dotado…
Tus labios oyen por ti, tus ojos hablan por ti,
y tus manos hablan por ti,
en un vuelo de inteligencia
como un grito en el silencio,
con hidalguía… ya de un hilo no dependes.
Sé que no me oyes, y te he encontrado,
al mirarme de frente
me comprendes.
Me oyes en silencio… desde adentro
tu alma escucha mis sonidos,
al momento se confunden
en un vuelo los latidos,
un ser que se ve crecer
mientras sus angustias no cesan,
pues, son la vista y sus manos
las que siempre se expresan…
Tus labios resumen lo que intuyes,
y en un instante el estro se eleva
cuando sin oír… me oyes.
pretendí lograr lo que quería,
no era una fantasía… las palabras se oyen en silencio.
He querido compartir
un espacio en tus sentidos,
no sé, si pude encontrarte, y al no saber
no sé, si he logrado motivarte.
En un breve instante
ejercitando el soñar para crear,
solo percibí tu sonrisa
calmando mi momento angustiante.
La naturaleza quizás te ha privado
y al mismo tiempo te ha dotado…
Tus labios oyen por ti, tus ojos hablan por ti,
y tus manos hablan por ti,
en un vuelo de inteligencia
como un grito en el silencio,
con hidalguía… ya de un hilo no dependes.
Sé que no me oyes, y te he encontrado,
al mirarme de frente
me comprendes.
Me oyes en silencio… desde adentro
tu alma escucha mis sonidos,
al momento se confunden
en un vuelo los latidos,
un ser que se ve crecer
mientras sus angustias no cesan,
pues, son la vista y sus manos
las que siempre se expresan…
Tus labios resumen lo que intuyes,
y en un instante el estro se eleva
cuando sin oír… me oyes.
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