Alejandro Padilla
Poeta recién llegado
¿Por qué husmeas, espectro, en mi morada,
te escurres derrumbando sus pilares,
escarneces la sombra enamorada,
y dormitas, esquivo, en los sitiales?
¿Por qué escoges mi hogar por tu posada?
Hay miles con solemnes pedestales.
Alma cristiana, libra tu cruzada
en otras Tierras Santas, celestiales.
—Por oasis. Aquí hay secas Libias.
—Por oro. No hallarás sino pobreza.
—Por calor. Tengo mantas no muy tibias.
–Por arte. No verás aquí belleza.
Si por rosas, me quedan madreselvas.
Espectro, date vuelta y nunca vuelvas.
te escurres derrumbando sus pilares,
escarneces la sombra enamorada,
y dormitas, esquivo, en los sitiales?
¿Por qué escoges mi hogar por tu posada?
Hay miles con solemnes pedestales.
Alma cristiana, libra tu cruzada
en otras Tierras Santas, celestiales.
—Por oasis. Aquí hay secas Libias.
—Por oro. No hallarás sino pobreza.
—Por calor. Tengo mantas no muy tibias.
–Por arte. No verás aquí belleza.
Si por rosas, me quedan madreselvas.
Espectro, date vuelta y nunca vuelvas.