Origami del lunatico
Poeta recién llegado
Observo cuidadosamente la cadencia con la que se derriten los duraznos, sobre la suavidad de tu piel; morena y pincelada.
Haciendo sombras de títeres en la pared con el reflejo de una lámpara. Vuelco en la gracia de mis muecas la oscuridad de mi habitación.
Las estrellas fluorescentes empiezan a caer del techo, mientras permanezco inmóvil .Mirándolas desde el suelo. Escurriéndose con el agua entre las esquinas. Alumbran en destellos los delicados tejidos, de mis cuidadas y viejas arañas. Mientras todo se inunda comienza lejana una orquesta melancolía y amor. Suenan como los ángeles del cielo lavando su ropa con la llovizna. Y dentro del agua con las burbujas, explotan levemente fundiéndose con las sonrisas.
Quedaron unas 5 estrellas una foto tuya y la luna que nunca nadie me regaló. Dentro del salitre y el líquido incoloro que se encerró en mi habitación. Sin escaparse quedaron dentro en el intento, justo antes de que se soldaran las ventanas automatizadas violetas, puertas de ascensor.
La resonancia de tu voz hace ondas dentro de este cielo de medusas violetas, dopándome la memoria, en su tono más fascinante, ebrio y elegante. Voz ronca, cálida y suave como después de haber hecho el amor. Como una hoja que cae, así mismo asciendo al centro frágilmente con el vientre frío .Sirena blanca intelectual de color. Delirante, me pierdo en tu misterioso brillo. Ese desconocido que se distingue por su fe. Con el que le das la forma a un aliento, convirtiéndolo en una frase única, alusiva a un exilio del cielo, una realidad hermosa y pura .Al final se que eres magia convertida en amor. El levitar de mi cuerpo deslizándose y flotando en una fusión de rosas blancas y fragancias. Una metralla de frases y letras, y una bomba atómica de mariposas y siluetas. Difuminando con imágenes a muerte lenta y deliciosa el corazón. Los pétalos se iluminaban estridentemente y caían como neones azules y leves dentro de esta pecera burbujeante y tornasolada.
Solo tú, consigues averiar los pensamientos de esta durmiente desubicada, invadir todos los momentos, detener el tiempo de la razón, dejarme caer y nadar; y flotar y viajar Fuera o dentro de este mundo comestible y salvaje. En el sabor del licor de lagrimas ángeles, cumplir la importante misión, secuestrar todas las miradas perfectas que pierdes, intentando compartir sin lentes oscuros mi visión ,tatuar con tus recuerdos dentro de mi esencia la eternidad confiadamente pura que se conserva en tu corazón.
Haciendo sombras de títeres en la pared con el reflejo de una lámpara. Vuelco en la gracia de mis muecas la oscuridad de mi habitación.
Las estrellas fluorescentes empiezan a caer del techo, mientras permanezco inmóvil .Mirándolas desde el suelo. Escurriéndose con el agua entre las esquinas. Alumbran en destellos los delicados tejidos, de mis cuidadas y viejas arañas. Mientras todo se inunda comienza lejana una orquesta melancolía y amor. Suenan como los ángeles del cielo lavando su ropa con la llovizna. Y dentro del agua con las burbujas, explotan levemente fundiéndose con las sonrisas.
Quedaron unas 5 estrellas una foto tuya y la luna que nunca nadie me regaló. Dentro del salitre y el líquido incoloro que se encerró en mi habitación. Sin escaparse quedaron dentro en el intento, justo antes de que se soldaran las ventanas automatizadas violetas, puertas de ascensor.
La resonancia de tu voz hace ondas dentro de este cielo de medusas violetas, dopándome la memoria, en su tono más fascinante, ebrio y elegante. Voz ronca, cálida y suave como después de haber hecho el amor. Como una hoja que cae, así mismo asciendo al centro frágilmente con el vientre frío .Sirena blanca intelectual de color. Delirante, me pierdo en tu misterioso brillo. Ese desconocido que se distingue por su fe. Con el que le das la forma a un aliento, convirtiéndolo en una frase única, alusiva a un exilio del cielo, una realidad hermosa y pura .Al final se que eres magia convertida en amor. El levitar de mi cuerpo deslizándose y flotando en una fusión de rosas blancas y fragancias. Una metralla de frases y letras, y una bomba atómica de mariposas y siluetas. Difuminando con imágenes a muerte lenta y deliciosa el corazón. Los pétalos se iluminaban estridentemente y caían como neones azules y leves dentro de esta pecera burbujeante y tornasolada.
Solo tú, consigues averiar los pensamientos de esta durmiente desubicada, invadir todos los momentos, detener el tiempo de la razón, dejarme caer y nadar; y flotar y viajar Fuera o dentro de este mundo comestible y salvaje. En el sabor del licor de lagrimas ángeles, cumplir la importante misión, secuestrar todas las miradas perfectas que pierdes, intentando compartir sin lentes oscuros mi visión ,tatuar con tus recuerdos dentro de mi esencia la eternidad confiadamente pura que se conserva en tu corazón.
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