sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Operando a un trueno
relámpagos de sueños
amputados entre mundos que se chocan entre rayos,
se disecan las palabras
se abuchean las llamas de incienso
se enloquecen las imágenes
se hacen el amor los truenos
a la vez que una beso
de sal
les curan las heridas,
así se encaprichan sus ardores
se enrabietan las encías de los truenos
se hacen pesadillas sus sonetos
se cristalizan
sus palabras
arden en el incienso sus memorias
así hasta cabalgar en el momento
en las cumbres operadas
se hacen crestas de amuletos
así se hacen radiografías los cielos
se enchufan al momento
se hacen en las llamas sus palabras
arden sus cenizas
se vienen
sus mundos
se agitan a las yemas de los dedos
se vienen
sus sangrías en las palabras
en los cantos
se iluminan sus retratos
se camuflan las venas por la piel
se ingestan sus celebraciones
así se ajustan sus mundos
yemas de las palabras
entre cada iluminación
desde los momentos
arden en sus épocas
así de simple entre su juerga
pues al más allá viajó el trueno
una vez muerto
su sombra quedó
plagada de almas
que chocaban entre si
hasta pulir al desfase de memorias al mundo
que deja en los mundos sus luces en un verso opuesto
así en los siglos operados por más siglos.