Otoño mío

Este otoño ( tan personal por cierto, para el que escribe ) ha llegado con todos los achaques; propios de su verdadera edad; puesto que no otorga concesiones y mucho menos admite restricciones. Esto quiere decir, que en la vida práctica, cuando nos llega el verdadero peso de los años; nos volvemos totalmente intole- rantes. Le iba a pedir un humilde favor mi estimado Antonio; pero mejor me espero hasta que por aquí se calmen las aguas. Jjajeji... juju... Ha sido un verdadero placer, leerlo silenciosamente compañero; excelente poema y mucho mejor la argumentación.
Cordialmente;
 
Última edición:
Mi otoño ya está aquí,
¿Quién me lo quiere robar?
Mi otoño es mío y de nadie más
Iré a plantar el árbol que jamás planté,
me robaré la estrella que nunca robé,
cantaré la canción que jamás canté
y besaré a la niña que nunca besé
Mi otoño es mío y nadie me lo puede robar

Mi otoño ya está aquí,
¿Quién me lo quiere birlar?
Mi otoño es mío y de nadie más
Saldré a buscar aventuras intrépidas,
como montarme a un árbol de cien píes
Haré mil cosas nuevas que no hice ayer,
como tirarme de cabeza en un río de café
Mi otoño es mío y nadie me lo puede birlar

Mi otoño ya está aquí,
¿Quién me lo quiere arrebatar?
Mi otoño es mío y de nadie más
Pediré dinero prestado y no lo pagaré,
le miraré las enaguas a la mujer de don José
y me iré de aventura a una playa de desnudez,
de todas formas ya no seré el mismo de ayer
Mi otoño es mío y nadie me lo puede arrebatar

Mi otoño ya esta aquí,
¿Quién me lo quiere saquear?
Mi otoño es mío y de nadie más
Pero hay ciertas cosas que no puedo olvidar,
el otoño trae de todo en su plomizo color:
achaques de reumatismo con sus ojeras y escozor,
dolor de espaldas y flacidez en la inquietud
Además trae canas rebeldes y arrugas en la piel,
rebrotes y falsos bríos de una segunda juventud,
arrebatos de valentía y a veces testarudez
Sin embargo, mi otoño sigue siendo mío y de nadie más.
además de verdad, el otoño es lo que tiene, una verdad cruel pero definitiva.
 
Este otoño ( tan personal por cierto, para el que escribe ) ha llegado con todos los achaques; propios de su verdadera edad; puesto que no otorga concesiones y mucho menos admite restricciones. Esto quiere decir, que en la vida práctica, cuando nos llega el verdadero peso de los años; nos volvemos totalmente intole- rantes. Le iba a pedir un humilde favor mi estimado Antonio; pero mejor me espero hasta que por aquí se calmen las aguas. Jjajeji... juju... Ha sido un verdadero placer, leerlo silenciosamente compañero; excelente poema y mucho mejor la argumentación.
Cordialmente;
Gracias, mi estimado Iván, por estar siempre presente en mis obras, agradezco mucho tu comentario... y no te preocupes, puedes pedirme cualquier favor, yo trataré de hacerlo, siempre y cuando esté a mi alcance, con concesiones y sin rodeos.
Ojo, con las aguas, cuando están agitadas es que hay que aprovechar la ocasión, acuérdate que de las aguas mansas hay un dicho muy popular
Saludos y un abrazo
 
Pues me ha encantado este otoño que ha traído esos versos tan inspiradores y que has compartido tan hermosamente, te felicito por ellos. Saludos
Muchísimas gracias, Mo Anam Cara, por venir a visitarme, me emociona mucho que estés por acá y hayas dejado tan agradable comentario.
Te mando una rosa envuelta en un abrazo repleto de mucho afecto
 
La recreación divertida de esta etapa de la vida es un himno a esas personas que enfrentan sus ciclos existenciales con la mayor de las dignidades.
Es plausible encontrar sobre la hojarasca nostálgica de los años, personas que muestran su mejor versión en esta fase de la vida y aguzan sus virtudes y talentos, creando un marco sublime de experiencia y supervivencia.
Gracias, Manfred Selenschek, por acercarte a dejar tu interesante comentario... valoro mucho tu visita, compañero de letras.
Saludos y un abrazo grande
 
Mi otoño ya está aquí,
¿Quién me lo quiere robar?
Mi otoño es mío y de nadie más
Iré a plantar el árbol que jamás planté,
me robaré la estrella que nunca robé,
cantaré la canción que jamás canté
y besaré a la niña que nunca besé
Mi otoño es mío y nadie me lo puede robar

Mi otoño ya está aquí,
¿Quién me lo quiere birlar?
Mi otoño es mío y de nadie más
Saldré a buscar aventuras intrépidas,
como montarme a un árbol de cien píes
Haré mil cosas nuevas que no hice ayer,
como tirarme de cabeza en un río de café
Mi otoño es mío y nadie me lo puede birlar

Mi otoño ya está aquí,
¿Quién me lo quiere arrebatar?
Mi otoño es mío y de nadie más
Pediré dinero prestado y no lo pagaré,
le miraré las enaguas a la mujer de don José
y me iré de aventura a una playa de desnudez,
de todas formas ya no seré el mismo de ayer
Mi otoño es mío y nadie me lo puede arrebatar

Mi otoño ya esta aquí,
¿Quién me lo quiere saquear?
Mi otoño es mío y de nadie más
Pero hay ciertas cosas que no puedo olvidar,
el otoño trae de todo en su plomizo color:
achaques de reumatismo con sus ojeras y escozor,
dolor de espaldas y flacidez en la inquietud
Además trae canas rebeldes y arrugas en la piel,
rebrotes y falsos bríos de una segunda juventud,
arrebatos de valentía y a veces testarudez
Sin embargo, mi otoño sigue siendo mío y de nadie más.
Nuestro es el otoño, pues las canas que visten nuestras cabezas así lo atestiguan. Pero además del otoño, nuestro es el amor, a la vida, a lo que nos rodea, a las gentes con quienes compartimos la vida. Amor reposado y sereno.
"Cerrar podrá mis ojos la postrera sombra que me llevaré el blanco día..." los versos de Quevedo nos servirán de guía y cuando el final se escriba sabremos que
"... serán ceniza, más tendrán sentido, polvo será, mas polvo enamorado"
Un cordial saludo.
 
Mi otoño ya está aquí,
¿Quién me lo quiere robar?
Mi otoño es mío y de nadie más
Iré a plantar el árbol que jamás planté,
me robaré la estrella que nunca robé,
cantaré la canción que jamás canté
y besaré a la niña que nunca besé
Mi otoño es mío y nadie me lo puede robar

Mi otoño ya está aquí,
¿Quién me lo quiere birlar?
Mi otoño es mío y de nadie más
Saldré a buscar aventuras intrépidas,
como montarme a un árbol de cien píes
Haré mil cosas nuevas que no hice ayer,
como tirarme de cabeza en un río de café
Mi otoño es mío y nadie me lo puede birlar

Mi otoño ya está aquí,
¿Quién me lo quiere arrebatar?
Mi otoño es mío y de nadie más
Pediré dinero prestado y no lo pagaré,
le miraré las enaguas a la mujer de don José
y me iré de aventura a una playa de desnudez,
de todas formas ya no seré el mismo de ayer
Mi otoño es mío y nadie me lo puede arrebatar

Mi otoño ya esta aquí,
¿Quién me lo quiere saquear?
Mi otoño es mío y de nadie más
Pero hay ciertas cosas que no puedo olvidar,
el otoño trae de todo en su plomizo color:
achaques de reumatismo con sus ojeras y escozor,
dolor de espaldas y flacidez en la inquietud
Además trae canas rebeldes y arrugas en la piel,
rebrotes y falsos bríos de una segunda juventud,
arrebatos de valentía y a veces testarudez
Sin embargo, mi otoño sigue siendo mío y de nadie más.

El otoño vital como una representacion que se enfrenta a ese ciclo real de la existencia.
es una digna esencia recrear la posibilidad de que entre la nostalgia de años se desee
elevar esa juventud otoñal para que lo sublime sea esperar en esa fase de vida
llena de misterios por escalar. me ha gustado mucho el cierto positivismo melancolico
que expresa la obra. saludos amables de luzyabsenta
 
Mi otoño ya está aquí,
¿Quién me lo quiere robar?
Mi otoño es mío y de nadie más
Iré a plantar el árbol que jamás planté,
me robaré la estrella que nunca robé,
cantaré la canción que jamás canté
y besaré a la niña que nunca besé
Mi otoño es mío y nadie me lo puede robar

Mi otoño ya está aquí,
¿Quién me lo quiere birlar?
Mi otoño es mío y de nadie más
Saldré a buscar aventuras intrépidas,
como montarme a un árbol de cien píes
Haré mil cosas nuevas que no hice ayer,
como tirarme de cabeza en un río de café
Mi otoño es mío y nadie me lo puede birlar

Mi otoño ya está aquí,
¿Quién me lo quiere arrebatar?
Mi otoño es mío y de nadie más
Pediré dinero prestado y no lo pagaré,
le miraré las enaguas a la mujer de don José
y me iré de aventura a una playa de desnudez,
de todas formas ya no seré el mismo de ayer
Mi otoño es mío y nadie me lo puede arrebatar

Mi otoño ya esta aquí,
¿Quién me lo quiere saquear?
Mi otoño es mío y de nadie más
Pero hay ciertas cosas que no puedo olvidar,
el otoño trae de todo en su plomizo color:
achaques de reumatismo con sus ojeras y escozor,
dolor de espaldas y flacidez en la inquietud
Además trae canas rebeldes y arrugas en la piel,
rebrotes y falsos bríos de una segunda juventud,
arrebatos de valentía y a veces testarudez
Sin embargo, mi otoño sigue siendo mío y de nadie más.

Si el otoño estacional es la sabiduría de dejar caer todo aquello que pesa y no es necesario, el otoño de la vida es la aceptación del crecimiento y la madurez del cuerpo, porque el arte de vivir es mantener a la mente en un constante estado de primavera.
Siempre es interesante reflexionar a partir de un trabajo tuyo.
Muy feliz martes Antonio.
Un abrazo.
 
Nuestro es el otoño, pues las canas que visten nuestras cabezas así lo atestiguan. Pero además del otoño, nuestro es el amor, a la vida, a lo que nos rodea, a las gentes con quienes compartimos la vida. Amor reposado y sereno.
"Cerrar podrá mis ojos la postrera sombra que me llevaré el blanco día..." los versos de Quevedo nos servirán de guía y cuando el final se escriba sabremos que
"... serán ceniza, más tendrán sentido, polvo será, mas polvo enamorado"
Un cordial saludo.
La edad dorada para muchos y es donde dicen que la productividad del ser humano torna su punto más alto. La edad sin afanes, ya lo hecho, hecho está y lo que viene es la ganancia de tantos años acumulando experiencias... ¡Bendito otoño!
Gracias, mi estimado Luis, por compartir tu sabio e interesante punto de vista, sobre esta etapa maravillosa de la vida y por complementar con los versos de Quevedo, esta humilde obra.
Saludos y un abrazo grande
 
El otoño vital como una representacion que se enfrenta a ese ciclo real de la existencia.
es una digna esencia recrear la posibilidad de que entre la nostalgia de años se desee
elevar esa juventud otoñal para que lo sublime sea esperar en esa fase de vida
llena de misterios por escalar. me ha gustado mucho el cierto positivismo melancolico
que expresa la obra. saludos amables de luzyabsenta
La etapa mas productiva de la vida, para muchos. Es donde se recrea toda la experiencia acumulada y se canaliza toda ese vasto recorrido por los caminos de la vida, colocándolo al servicio de nuestros semejantes, en un compartir maravilloso de aprendizaje y sabiduría.
Me complace, mi estimado Luzyabsenta, que hayas encontrado cosas positivas en estas letras y que te hayas identificado con ella.
Saludos y un abrazo grande
 
Si el otoño estacional es la sabiduría de dejar caer todo aquello que pesa y no es necesario, el otoño de la vida es la aceptación del crecimiento y la madurez del cuerpo, porque el arte de vivir es mantener a la mente en un constante estado de primavera.
Siempre es interesante reflexionar a partir de un trabajo tuyo.
Muy feliz martes Antonio.
Un abrazo.
La mente siempre vivirá en primavera a pesar de que las hojas rueden en la vereda de la vida. Esta etapa representa toda la acumulación del andar por la vida y en ella se condensa toda la sabiduría por la experiencia vivida.
Es un lujo, Cecilya, que hayas venido hasta esta tribuna a dejar expreso tu noble y leal comentario sobre el tema que trata la obra.
Saludos y flores
 
Mi otoño ya está aquí,
¿Quién me lo quiere robar?
Mi otoño es mío y de nadie más
Iré a plantar el árbol que jamás planté,
me robaré la estrella que nunca robé,
cantaré la canción que jamás canté
y besaré a la niña que nunca besé
Mi otoño es mío y nadie me lo puede robar

Mi otoño ya está aquí,
¿Quién me lo quiere birlar?
Mi otoño es mío y de nadie más
Saldré a buscar aventuras intrépidas,
como montarme a un árbol de cien píes
Haré mil cosas nuevas que no hice ayer,
como tirarme de cabeza en un río de café
Mi otoño es mío y nadie me lo puede birlar

Mi otoño ya está aquí,
¿Quién me lo quiere arrebatar?
Mi otoño es mío y de nadie más
Pediré dinero prestado y no lo pagaré,
le miraré las enaguas a la mujer de don José
y me iré de aventura a una playa de desnudez,
de todas formas ya no seré el mismo de ayer
Mi otoño es mío y nadie me lo puede arrebatar

Mi otoño ya esta aquí,
¿Quién me lo quiere saquear?
Mi otoño es mío y de nadie más
Pero hay ciertas cosas que no puedo olvidar,
el otoño trae de todo en su plomizo color:
achaques de reumatismo con sus ojeras y escozor,
dolor de espaldas y flacidez en la inquietud
Además trae canas rebeldes y arrugas en la piel,
rebrotes y falsos bríos de una segunda juventud,
arrebatos de valentía y a veces testarudez
Sin embargo, mi otoño sigue siendo mío y de nadie más.
Nadie te lo va a discutir, Antonio, lo has dejado bien claro. Sin disgustarme la última estrofa, prefiero las propuestas de las anteriores. Un abrazo.
 
Nadie te lo va a discutir, Antonio, lo has dejado bien claro. Sin disgustarme la última estrofa, prefiero las propuestas de las anteriores. Un abrazo.
Entre gustos no hay disgustos, mi estimado Penabad. Me complace que te haya gustado la obra y que hayas venido a visitar mi sitio de letras y por supuesto, me agrada tu sincero comentario.
Saludos y un abrazo grande
 
Trae mucha añoranza tu poema, en el sentido de lo personal, reconocerse ahora y recordar quien eras en el pasado.
Un gusto leerte Antonio, un abrazo para ti.
El secreto está en reconocer y aceptar las diferentes etapas que como ser humano, tenemos que afrontar en la vida.
Me agrada mucho tu visita, mi estimada Rosmery... gracias por complementar con tu comentario el mensaje de la obra.
Saludos y rosas
 

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