Nommo
Poeta veterano en el portal
Yo vencí.
Pero luego, vinieron a fusilarme.
Alcé las manos, en son de Paz, mostrando sendos costados.
No soy un hombre armado.
Me reprochaban que supiera mucho más que Sócrates, el griego.
Pues había adquirido las llaves de la ciudad, en la que manda el Ego.
Ese complejo de superioridad que imprime soberbia.
Eran tropas de mujeres, al borde de un ataque de nervios...
Les pregunté: ¿ Quo vadis ? ¿ Dónde vais ?
Sin vacilar ni un instante, dibujaron, sobre un cuaderno blanco, a Rocinante.
" ¡ Buscamos a este último gran héroe !
Queremos que nos firme un autógrafo. "
Pobres damas turbulentas...
Yo soy Alonso Quijano. Y no se daban cuenta.
Me sentí tan ¡ Anónimo ! Pero al mismo tiempo, olímpico.
Atlético, selvático, exótico, intrépido, metódico, semáforo, pterodáctilo, magnético...
¡ Prismáticos !
Me sentía ridículo, patético, cómico, onírico, platónico, músico, ínfimo, simbólico...
Pero luego, vinieron a fusilarme.
Alcé las manos, en son de Paz, mostrando sendos costados.
No soy un hombre armado.
Me reprochaban que supiera mucho más que Sócrates, el griego.
Pues había adquirido las llaves de la ciudad, en la que manda el Ego.
Ese complejo de superioridad que imprime soberbia.
Eran tropas de mujeres, al borde de un ataque de nervios...
Les pregunté: ¿ Quo vadis ? ¿ Dónde vais ?
Sin vacilar ni un instante, dibujaron, sobre un cuaderno blanco, a Rocinante.
" ¡ Buscamos a este último gran héroe !
Queremos que nos firme un autógrafo. "
Pobres damas turbulentas...
Yo soy Alonso Quijano. Y no se daban cuenta.
Me sentí tan ¡ Anónimo ! Pero al mismo tiempo, olímpico.
Atlético, selvático, exótico, intrépido, metódico, semáforo, pterodáctilo, magnético...
¡ Prismáticos !
Me sentía ridículo, patético, cómico, onírico, platónico, músico, ínfimo, simbólico...
Última edición: