Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Cae el día sobre tu espalda
derramando los fríos números
que nunca supiste manejar,
siempre gritan pidiendo más,
la ventana cierra los ojos,
las paredes se contraen aburridas,
el canario canta bajito
“Sin ti no soy nada” de Amaral,
sabe el viento que ella no está
y te acerca voces reconocibles
que encienden nostalgias
que rompen la tarde en pedazos
de palabras sin hogar,
un buen trago de recuerdos
te emborracha de soledad,
escribir no ahuyenta nada,
al revés, todo otra vez regresa.
derramando los fríos números
que nunca supiste manejar,
siempre gritan pidiendo más,
la ventana cierra los ojos,
las paredes se contraen aburridas,
el canario canta bajito
“Sin ti no soy nada” de Amaral,
sabe el viento que ella no está
y te acerca voces reconocibles
que encienden nostalgias
que rompen la tarde en pedazos
de palabras sin hogar,
un buen trago de recuerdos
te emborracha de soledad,
escribir no ahuyenta nada,
al revés, todo otra vez regresa.