Pedro Vergili
Poeta fiel al portal
El padre que a un hijo odia
tan solo por un chimento
es un hombre mal parido
vacío de sentimientos.
Cuarenta años a su lado
sin conocerla siquiera
maltratarla sin escrúpulo
por una versión rastrera.
Aquella vez del accidente
que tuviste un Dios aparte
fue tu hija, la que dio todo
que luchó para cuidarte.
Después te llevaron lejos
a un centro de rehabilitación
allí empezaste otra etapa
revivió tu corazón.
Una mujer que allí venia
y escuchaba tus quejas
cuando saliste del centro
con ella hiciste pareja.
Nadie te puso trabas
fuiste libre de elegir
conformaste otra familia
y otra forma de vivir.
A pesar que tenés todo
salud, dinero y amor
te falta lo que dejaste
que hoy tratás con rencor.
No sabes si en otra ocasión
lo tendrás a Dios como amigo
de esta injusticia tuya
seguro que hoy él es testigo.
Espero que no estés solo
cuándo partas hacia el eterno
no sea que se corra el cielo
y te caigas al infierno.
Hoy tenés el alma llena
de odio y desilusión
por acumular tanta bronca
desocupaste el corazón.
Tu hija siempre te quiso
jamás te haría un daño
y te alejaste de ella
por creer en un extraño
Te olvidaste de una nieta
y otra que ni conociste
has nublado hasta tu vista
que ser humano tan triste
El padre que odia a un hijo
tan sólo por un chimento
es un hombre mal parido
vacío de sentimientos.
Pedro Vergili
tan solo por un chimento
es un hombre mal parido
vacío de sentimientos.
Cuarenta años a su lado
sin conocerla siquiera
maltratarla sin escrúpulo
por una versión rastrera.
Aquella vez del accidente
que tuviste un Dios aparte
fue tu hija, la que dio todo
que luchó para cuidarte.
Después te llevaron lejos
a un centro de rehabilitación
allí empezaste otra etapa
revivió tu corazón.
Una mujer que allí venia
y escuchaba tus quejas
cuando saliste del centro
con ella hiciste pareja.
Nadie te puso trabas
fuiste libre de elegir
conformaste otra familia
y otra forma de vivir.
A pesar que tenés todo
salud, dinero y amor
te falta lo que dejaste
que hoy tratás con rencor.
No sabes si en otra ocasión
lo tendrás a Dios como amigo
de esta injusticia tuya
seguro que hoy él es testigo.
Espero que no estés solo
cuándo partas hacia el eterno
no sea que se corra el cielo
y te caigas al infierno.
Hoy tenés el alma llena
de odio y desilusión
por acumular tanta bronca
desocupaste el corazón.
Tu hija siempre te quiso
jamás te haría un daño
y te alejaste de ella
por creer en un extraño
Te olvidaste de una nieta
y otra que ni conociste
has nublado hasta tu vista
que ser humano tan triste
El padre que odia a un hijo
tan sólo por un chimento
es un hombre mal parido
vacío de sentimientos.
Pedro Vergili