Uqbar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Para rechazar el delito de cerrar los ojos.
De envolverse en crisálida
eclosionando en lenguaje de gnomos.
De pescar con escopeta como el loco Carioco
rescatando damiselas al salir del manicomio.
Propongo no elevar los hombros ni alargar las manos.
Despojarse de orgullo sin armar barullo.
Dar voz a los pies que patean baldosas
y dejar que se llenen de sangre
esas venas rocosas.
Propongo cortar alambres y pasar de cumbres.
Apartar las moscas de tripas hinchadas
de esos ojos grades con miedo a la vida.
Es hora de alimentarse de orgullo.
De comerse los salmos y las parafernalias.
Es hora de arrinconar capullos,
y de no lavarse las manos.
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