Se quedan en el campo
los áridos rastrojos
como una tosca caña
con su amarillo tosco;
apagados reciben
el grave sol de agosto
mostrando malherida
la tierra en sus despojos.
Cuando a su frágil vena
besó un mayo amoroso
fecundaron espigas
en sus granos, el oro...
los áridos rastrojos
como una tosca caña
con su amarillo tosco;
apagados reciben
el grave sol de agosto
mostrando malherida
la tierra en sus despojos.
Cuando a su frágil vena
besó un mayo amoroso
fecundaron espigas
en sus granos, el oro...
En las cercanas matas
encelado y afónico
un perdigacho eleva
sus cacareos roncos.
Y las flores marchitas
sin pétalos vistosos
perdieron sus colores
anunciando el otoño.
Allí entre sus tallos
donde habita el rastrojo
fecundaron espigas
en sus granos, el oro...
encelado y afónico
un perdigacho eleva
sus cacareos roncos.
Y las flores marchitas
sin pétalos vistosos
perdieron sus colores
anunciando el otoño.
Allí entre sus tallos
donde habita el rastrojo
fecundaron espigas
en sus granos, el oro...
Entre los eriales
con campanas de adorno
se viste la amapola
con su vestido rojo;
en septiembre se acunan
con el aire de un soplo
que les canta una nana
y la brisa es el coro.
Al cielo no le brindan
el balanceo airoso
ni fecundan espigas
en sus granos, el oro.
PepeSori
SafeCreative
Enero2022
con campanas de adorno
se viste la amapola
con su vestido rojo;
en septiembre se acunan
con el aire de un soplo
que les canta una nana
y la brisa es el coro.
Al cielo no le brindan
el balanceo airoso
ni fecundan espigas
en sus granos, el oro.
PepeSori
SafeCreative
Enero2022