Nadie puede negar el derecho que tienen los palestinos igual que su vecino Israel, de ser reconocidos por el mundo entero; como un Estado libre y soberano. Pero, para ganarse ese derecho a ser reconocido mundialmente, no solo se tratad de presentar ante el Secretario General de las Naciones Unidas; Ban Ki-moon, una solicitud de membrecía, por parte de su Presidente; Mahmud Abbas, como si se tratara del acceso a un club social.
Existen responsabilidades que conllevan y que los palestinos hasta hoy no asumen o evaden. Estas son dos de ellas:
1 El reconocimiento de Israel como Estado.
2 Cese inmediato de hostilidades incluyendo; actos terroristas en contra de Israel, por parte de grupos como Hamas, Hizbolah, Jihad Islámico, Brigadas Mártires de Al-Aqsa, desde territorio palestino.
Siendo esencial para alcanzar la paz, por medio de las negociaciones con Israel, el reconocimiento como estado por parte de los involucrados en el conflicto, llama la atención cuando el Gabinete del Primer Ministro Ariel Sharon dio el paso histórico al aceptar con un voto de 12-7, el derecho del pueblo palestino a existir como Estado, la evasión, de los palestino de hacer reciproco el gesto israelita, negó la posibilidad en ese momento de un cambio de actitud en la mesa de negociaciones.
Importuno también fue cuando Arafat, llego a las Naciones Unidas, mostrando una rama de olivo que pretendía reemplazar la pistola como un símbolo de paz. Secretamente Arafat, comandaba las Brigadas Mártires de Al-Aqsa, que desataron un periodo de terrorismo utilizando las bombas humanas que hasta ese entonces era el medio de actuar de los grupos islámicos en contra de la población civil israelita.
Ante ese comportamiento en el pasado de los que pretenden liderar al pueblo palestino, el ahora, Presidente; Mahmud Abbas, (conocido también como Abu Mazen) de tendencia moderada, cuyo logro ha sido hasta hoy, ser el arquitecto del acuerdo de paz entre palestinos e israelitas;1993-Oslo, llega ante la ONU, débilmente, políticamente hablando, ya que en los últimos años, Fatah, su partido y este a su vez, brazo político de la Organización Para La Liberación Palestina, (OLP), fue acusado de corrupción; mientras el hambre y la pobreza azotaban los territorios palestinos, la fortuna acumulada por su líder máximo el ya fallecido Arafat, llego a figurar entre los 500, más grandes del mundo en el 2004. El descontó entre la población se dejo ver, cuando Hamas, que desde su fundación en 1987, basaba su razón de existir en la destrucción del Estado de Israel para luego formar un Estado islámico, deja de boicotear y decide participar en el proceso político palestino, alcanzando mayoría, dándole así, a la lucha para la formación de un Estado Palestino, un carácter religioso ortodoxo, inexistente hasta esos días ya que en el pasado cristianos, y musulmanas palestinos lucharon lado a lado.
Después de ese triunfo y la adquisición de la mayoría de los escaños en el Parlamento Palestino, por parte de Hamas, se sucede el enfrentamiento armado entre militantes del Hamas y Fatah, partido de gobierno que representan al Presidente: Mahmud Abbas, siendo este último humillado militarmente, ya que en menos de dos días fue expulsado de la franja de Gaza, hacia Ramallah, creando división profunda entre los palestinos.
Ante la visita del Presidente palestino a la ONU, muchas preguntas y sus consecuentes dudas están en el aire:
¿El Presidente Mahmud Abbas, representa a los palestinos, o solamente a los seguidores políticos de su partido Fatah?
Si no tiene la fuerza militar o política, ¿Cómo piensa controlar a Hamas, Hizbolah y resto de grupos terroristas, que representan intereses de otros países en territorio palestino?
¿Cómo pretende la formación de un Estado de derecho, que represente a los palestinos, si en su seno, la corrupción, el terrorismo como medio de lucha están arraigados?
¿Cómo piensa negociar con Israel, si no logro consenso con Hamas, y recurrieron a la violencia: palestinos matando palestinos?
Estas y muchas otras preguntas nos hacen pensar y dudar, si el Presidente palestino, tiene control sobre su territorio, las fuerzas terroristas de Hamas, lo han desplazado, la población perdió la fe en su gobierno, (lo mostro al votar en contra de su partido) ¿Será, que no tiene la visión necesaria, para salir al frente y asumir con la seriedad en el marco histórico para alcanzar consenso del futuro de la Nación palestina? ¿Tendrá el poder moral para llamar a un plebiscito si es necesario para responder la interrogante si el pueblo palestino quiere la paz y el reconocimiento de Israel como Estado o seguir navegando en la violencia, sacrificando su juventud, su futuro económico, su derecho a existir como Estado, soberano e independiente, de fuerzas foráneas? El pueblo honrado trabajador y sufrido de los palestinos, se merece un mejor futuro, no líderes que representan intereses foráneos, religiosos o económicos
Abrazos
Chepeleón